¿Por qué un amplificador con menos Watios suena aparentemente más fuerte que un amplificador con más Watios?
Esta es una pregunta que cualquiera se hace o se hará cuando compare dos amplificadores de distinta potencia y descubra que el "pequeñín" suena más fuerte que el "grandote".
Otra de las típicas confusiones es que un amplificador con el doble de potencia sonará el doble de fuerte (100W = 2 x 50W, por ejemplo).
Hay que explicar una serie de conceptos para aclarar estas dudas: Potencia, Decibelios y SPL.
Pues... vamos a ello.
Potencia eléctrica del amplificador (Watios)
Definición de Potencia eléctrica
La potencia mide la cantidad de trabajo realizada por cualquier agente en un determinado tiempo.
Imaginemos que somos un grupo de amigos intentando levantar una piedra de 1 Kg a un metro de altura (un mostrador). Más o menos, todos podremos levantarla con la misma facilidad, en el mismo tiempo.
Si lo intentamos ahora con una piedra de 30 Kg, a algunos les va a costar menos y, a otros les va a costar más tiempo llevarla la metro de altura.
Si lo intentamos con una piedra de 80 Kg, puede que la mayoría no puedan levantarla hasta el mostrador y, de los que puedan, unos lo harán más rápido que otros.
Para cada piedra que todos hayamos conseguido subir ese metro de altura, TODOS habremos realizado el mismo trabajo (habremos tenido que aplicar la misma fuerza para desplazar la piedra un metro), habremos gastado la misma energía (energía = trabajo), sin embargo, cada uno lo habrá conseguido en un tiempo distinto. Los más rápidos son los más potentes, los más lentos los menos potentes.
En electricidad, la potencia es el producto de la Diferencia de potencial (voltaje) por la intensidad de la corriente en el circuito y, es la cantidad de energía que puede producir por unidad de tiempo. Parte de esa energía se disipará en calor y, otra parte servirá para el trabajo para el que haya sido diseñado el circuito.
En el caso de los amplificadores guitarra, la energía útil remanente es empleada para mover la(s) bobina(s) del altavoz (o altavoces).
La unidad de potencia es el Watio (W).
El amplificador, conectado a la red eléctrica consume energía eléctrica a determinado ratio por hora, igual que una bombilla tiene un consumo de X Watios, un amplificador tiene un consumo determinado de potencia.
Esta energía de entrada se transforma en calor, disipado por los componentes electrónicos del circuito (y, especialmente en las válvulas y resistencias), quedando cierto porcentaje para que el amplificador realice su cometido: amplificar la débil señal de nuestra guitarra, convirtiendolo en una señal eléctrica con la suficiente energía para mover un altavoz con suficiencia.
Al porcentaje de la energía de entrada que es capaz el amplificador de entregar en su salida, se le llama rendimiento o eficiencia. Dados dos amplificadores que producen 50W de salida, si uno consume 100W, mientras el otro consume 75W, el que consume 75W es más eficiente que el que consume 100W.
El amplificador que consume 100W ha logrado aprovechar tan solo el 50% de la energía consumida, mientras que el que consume 75W ha logrado aprovechar un 66,66% de la energía consumida, lo que beneficia nuestra factura eléctrica.
Potencia de un amplificador de válvulas
La potencia de un amplificador de válvulas depende, básicamente, de la eficiencia de sus válvulas y, dicha eficiencia depende tanto de los propios límites de cada válvula, como del diseño del amplificador, en sí.
Los diseños llamados single-end (una única válvula de potencia al final, por ejemplo), suelen ser menos eficientes que los diseños llamados en pull-push. Los diseños pull-push suelen aprovechar mejor la energía consumida en la entrada, entregando más energía en la salida que los diseños single-end (aunque los single-end suelen tener un sonido más musical... pero... eso es otra película).
Cada tipo de valvula puede ofrecer un rango de potencias determinado, hasta cierto máximo, dependiendo del diseño del amplificador.
Por ejemplo, una EL84 podría estar entregando unos 12 Watios en single-end, clase A pura, unos 15W en diseños cathode-biased y, hasta unos 20W en diseños clase AB con fixed-bias.
Potencia máxima y potencia RMS
Por tanto, el tipo de válvulas empleado y el diseño del amplificador (clase, tipo de bias, voltaje, corriente) alrededor de dichas válvulas va a marcar la potencia máxima del amplificador.
Pero, esa potencia máxima va a depender también de la impedancia de los altavoces.
En general, un amplificador se diseña para soportar una impedancia mínima y varias impedancias mayores.
Contra más pequeño es el valor de la impedancia mínima, más fuerte trabaja el amplificador.
Valores típicos de impedancia mínima suelen ser 4 u 8 Ohmnios en amplificadores de guitarra de válvuas e, incluso menores (2 Ohmnios, por ejemplo) en amplificadores de transistores para bajo.
Por tanto, los valores de potencia que suele indicar el fabricante se suelen referir a la potencia con la impedancia mínima soportada por el amplificador.
Si el amplificador tiene una potencia máxima de 100W a 4 Ohmnios y, lo enchufamos a un recinto de altavoces de 8 Ohmnios, habremos bajado la potencia más o menos a la mitad. Al aumentar la resistencia de la carga (impedancia), reducimos el voltaje y, como Potencia = voltaje * intensidad, disminuye la potencia entregada.
Con 16 Ohmnios, habríamos reducido la potencia más o menos a una cuarta parte...
Vale, ya vemos que si el recinto de altavoces no tiene la impedancia mínima del amplificador, no estaremos obteniendo su máxima potencia (aunque esto puede servir también para hacerlo funcionar a volúmenes más soportables, aunque perdiendo ciertos matices en el sonido).
Por tanto, es interesante ver las especificaciones técnicas del amplificador y, sobre todo en el caso de los combos, comprobar qué impedancia tiene el altavoz montado en fábrica. No es extraño que el combo tenga una impedancia mínima de 8 Ohmnios pero acabe montando altavoces de 16 Ohmnios (reduciendo su potencia). Esto es muy típico en los amplificadores de PA, donde la confusión con la potencia está al orden del día.
El tema no acaba aquí. Mientras que en corriente continua es muy fácil medir cualquiera de las variables eléctricas (votaje, resistencia, intensidad...), en corriente alterna la cosa se complica. La corriente alterna cambia de fase y de signo (positiva o negativa) cíclicamente. Para aproximar los valores de las variables eléctricas a los valores medidos en corriente continua, se desarrolló una compleja fórmula matemática llamada Root Mean Square (RMS), que indica valores medios.
El amplificador no entrega su potencia de forma lineal y constante, sino que lo hace de forma discontínua. El valor medio entre picos y valles de potencia es la denominada Potencia RMS y, es el valor que realmente importa, porque indica el nivel medio de potencia que puede entregar el amplificador de forma constante.
Los picos suelen estar en un 200% del valor RMS. Si el amplificador tiene una potencia de 100W RMS, los picos suelen estar en los 200W de potencia máxima.
Por tanto, otro dato importante en las especificaciones es saber si la potencia que indica el fabricante es una potencia de pico máximo o RMS (la norma en amplificadores de válvulas es RMS).
Si el amplificador entrega 50W RMS, necesitaremos un altavoz que soporte 50W RMS (o más, para mayor seguridad) y picos de 100W (o más para mayor seguridad), a la impedancia mínima especificada para el amplificador.
Vale, ahora queda claro que no es lo mismo un amplificador de 50W (máximo) o 50W RMS. El de 50W máximos entregará cerca de 25W RMS y, si encima le colocamos un altavoz con una impedencia superior a la mínima, aún entregará menos... ¿vamos captando?.
Los Altavoces
En este punto queda claro que la energía generada por el amplificador se transforma en energía para mover la bobina de los altavoces y, así generar el movimiento en la membrana que mueve el aire, por presión, convirtiéndo dicha energía en sonido pero... ¿qué papel juegan los altavoces en esta confusión entre potencia y sonoridad?.
Por un lado, ya hemos hablado de que la impedancia de los altavoces incrementa la resistencia en la etapa de potencia del amplficador, disminuyendo la potencia generada (y, por tanto, la energía disponible que debe transformarse en sonido). Pero, los watios de potencia de un amplificador o de un altavoz no nos dicen nada sobre su eficiencia al transformar dicha energía en sonido.
Decibelios (dB)
El decibelio es una décima parte de un Belio. Un belio establece una relación logarítmica entre la diferencia de potencia de un determinado valor respecto a un valor de referencia. Al umbral de audición humano (el nivel sonoro en el que se empieza a escuchar algún sonido) se le da un valor de 0 dB y, sirve como el valor de referencia (igual que indicamos la altura de una montaña respecto al nivel del mar, al que llamamos cero).
Como es logarítmico, cada aumento de 1 Belio supone un aumento 10 veces mayor respecto a la potencia anterior; así, 1 dB es 10 veces más potente que 0 dB y, 2 dB 10 veces más potente que 1 dB y 100 veces más potente que 0 dB.
Como el Belio es una unidad muy grande, se utiliza el decibelio para medir la sonoridad, respecto al umbral de audición humana. El umbral de dolor (cuando el sonido genera dolor en los oídos) se situa en unos 140 dB.
Para hacernos una idea, la respiración tranquila suena a 10 dB, una conversación a unos 40 dB, el tráfico a unos 90 dB, 130 dB corresponden al despegue de un avión a reacción, 140 es el umbral del dolor y, el valor más grande registrado son 180 dB, producidos por la explosión del volcán Krakatoa.
Nivel de Presión Sonora (SPL)
Del inglés Sound Pressure Level (Nivel de Presión Sonora).
El nivel de presión sonora mide la intensidad del sonido instantánea que llega a cierto punto, entre el umbral de audición y el umbral del dolor.
Aunque los cambios de presión del aire se miden en pascales, al existir un rango de valores muy alto entre el umbral de audición (20 micro-Pascales) y el del dolor (200 Pascales), se utiliza la escala del decibelio (logarítmica), tomando como valor de referencia los 20 micro-pascales.
Hablando en plata, cuántas veces más fuerte es la patada que da el sonido en un punto determinado.
Generalmente, los altavoces indican el nivel de SPL máximos que pueden generar y, ese nivel de presión sonora se refiere al que recibiríamos a una distancia de 1 m desde el altavoz, por watio.
Puesto que el sonido se produce al comprimir las moléculas del aire, que viajan en forma de onda, presionando nuestro tímpano (de forma inversa a como trabaja un altavoz), los cambios en sonoridad (lo fuerte que suena algo) se miden en decibelios SPL y, no en Watios, algo que confunde mucha gente.
Existe cierta relación entre los Watios y la diferencia de decibelios SPL producidos pero, para nada es una relación 1 a 1. Si doblamos los watios (pasamos de 50W a 100W) estamos aumentando la presión sonora en unos 3 dB, no en el doble; si 50W producían 102 dB, 100W habrán producido 105 dB, no 204 dB (¡¡¡recordemos que el valor máximo medido es de 180 dB!!!).
Eficiencia del altavoz
Igual que hemos visto que no todos los amplificadors son igual de eficientes transformando la energía que toman de la corriente eléctrica en energía para mover el altavoz, no todos los altavoces trabajan con la misma eficiencia para convertir la energía que le llega del amplificador en ondas de presión sonora (sonido).
En principio, altavoces que soportan mayor potencia deberían ser capaces de mover más aire que altavoces de menor potencia y, ésto, a grandes rasgos es así pero, dentro de potencias similares, no todos ofrecen la misma sonoridad.
Por ejemplo los Celestion G12 "Blue Bulldog", que montaban los Vox AC30 eran capaces de generar 100 dB SPL, que significa que 1 W de potencia, medida a 1 metro del altavoz genera 100 dB SPL. Los Jensen de la época (Fender, básicamente) generaban entre 90 y 96 dB. Los famosos Celestion Greenback generan 97 dB, por ejemplo.
Como los decibelios siguen una escala logarítimica, 1 dB más supone un cambio claramente audible en el aumento de la diferencia de la presión sonora y 3 dB representan un claro salto en "volumen" (sonoridad).
Diseño del recinto de altavoces
El tamaño del propio altavoz (membrana) determina también la cantidad de aire que puede mover en un solo golpe (movimiento de membrana). Dos altavoces mueven más aire que uno solo, 4 mueven más que 2 y, 8 más que 4.
Además del tamaño, número y eficiencia de los altavoces, el diseño de la caja o recinto (dimensiones, forma, componentes...) que los contiene contribuye a cómo se proyecta el sonido y, también a qué frecuencias se proyectan con mayor fuerza y claridad.
¿Burro grande, ande o no ande?
Vale, ya hemos visto que hay varios factores que van a determinar si un amplificador va a sonar más fuerte que otro y, a veces, va a sonar más fuerte el pequeño que el grande, dependiendo de la eficiencia del conjunto amplficador-altavoces. O sea, que monto los altavoces con mayor sensibilidad (eficiencia), de la mínima impedancia que soporta el amplificador y, ¡hala, a petarla!.
Pues.... NO. Esto no es una competición de a ver quién la tiene más grande. Estamos hablando de música y, la música se percibe individualmente de formas distintas.
El amplificador (incluyendo los altavoces) es nuestra principal herramienta como guitarristas (¿no era la guitarra?... pues... hasta una guitarra barata suena bien en un gran amplificador pero, lo contrario es falso) y, hay amplificadores y altavoces para todos los gustos.
Cuando se diseña un amplificador y, se empareja con ciertos altavoces, se está buscando cierto sonido en concreto y, si el sonido lo ofrece un altavoz menos eficiente pues, ese es el altavoz adecuado y, da lo mismo si el del vecino peta más, si el sonido que entrega no encaja con nuestros intereses.
Por otro lado, igual que es una chorrada conducir un Ferrari Testarrosa por la ciudad (te pegas el vacile pero... ¿aprovechas las posibilidades del coche?), es una chorrada tener un Full Stack de 200W con dos pantallas de 4 altavoces de 12 pulgadas (encima Blue Bulldog), para tocar a 70 dB. No estaremos sacando ni lo mejor de las válvulas ni lo mejor de los altavoces, ya que ambos estarán trabajando por debajo de su nivel óptimo, donde producen los sonidos más interesantes.
Por eso, en estudios de grabación (por ejemplo), se han impuesto pequeños amplificadores que, al poder subirlos en ganancia y volumen, han entregado un tono delicioso.
Ejemplos son el Fender Tweed, el Champ, el Blues Jr y, similares. El mejor disco de Clapton se grabó con un combo de 18W (llamado BluesBreaker, por el disco). En la mayoría de discos de Zeppelin, Jimi Page grabó con un combo Supro de 15-20W, etc. Y, es que no es lo mismo la sonoridad necesaria para llenar un estadio que para una habitación de ensayo o un estudio; la potencia del amplificador y de los altavoces debe estar en consonancia con los niveles sonoros a los que vamos a hacerlo funcionar.
Nota final de advertencia sobre el cable del altavoz
Veo que muchos guitarristas e, incluso algún ingeniero de sonido, consideran que para conectar el recinto de altavoces al amplificador se puede utilizar cualquier cable de instrumento.
Cualquiera que entienda de amplificadores (y, no hablo de mí, que no entiendo nada) te dirá que debe emplearse cable de altavoces, que si no, corres el riesgo de estropear el altavoz y/o el amplificador (generalmente el transformador de salida, una auténtica ruina, vaya). Aunque nadie suele explicar por qué.
Hemos visto arriba que la potencia del amplificador es el producto del voltaje por la intensidad de la corriente generados. Si el voltaje en la salida es de unos 370 Voltios y la potencia RMS del amplificador es de 50W, significa que la intensidad de la corriente es de:
P = V * I, entonces I = P / V
I = 50 W / 370 V = 0,135 Amperios = 135 mA
En los cables de instrumento, concretamente en la guitarra eléctrica, estamos hablando de voltajes del orden de los mili-voltios (1000 veces inferiores) y de intensidades mucho más bajas y, por tanto, generan una energía muchísimo inferior (unas 1000 veces inferior).
Dependiendo de la potencia, el cable conductor debe presentar diferente sección (grosor, calibre). Señales de baja potencia pueden viajar produciendo poco o despreciable calentamiento por conductores del calibre de un cabello, sin embargo, señales de gran potencia requieren conductores de mayor sección, que puedan "tragar" más electrones (la intensidad es el número de electrones que se mueve por el cable) y que puedan disipar mejor el calor generado por la resistencia que ofrece el conductor al paso de los electrones.
Fijaros en la red electrica que suministra energía eléctrica en tu casa. De la central salen cables de considerable grosor. A cada casa, en la acometida de entrada, llega un cable de un grosor bastante menor al que viaja por las torres del tendido eléctrico. Del cuadro central de tu casa, salen cables más pequeños que el de acometida, que reparten la potencia de entrada (la dividen) y, así sucesivamente.
En el cuadro de tu casa, hay un magneto-térmico que se disparará si hay un recalentamiento en tu cableado. Ese recalentamiento se produce porque en una de esas ramificaciones has colgado un montón de cosas o una tan solo cuyo consumo es mayor que el que soporta el cable. Si no existiera el magnetotérmico, se podría llegar a incendiar la instalación eléctrica, si el exceso de potencia se mantiene durante determinado tiempo.
Por eso mismo, el cable que une el altavoz al amplificador debe ser un cable con DOS conductores independientes (positivo y negativo), de una sección adecuada. Los cables de instrumento tienen un un conductor de señal (el positivo) que, o bien está rodeado por una malla de conductores finísimos o rodeado de un envoltorio metálico (como el papel de aluminio) o, donde la masa es un simple conductor delgado.
Estos cables no tienen la sección adecuada para la potencia generada por el amplificador.
Así que un recalentamiento de los cables puede crear una rotura interna o, incluso pueden llegar a quemarse y, al desaparecer la carga del altavoz, el amplificador puede dañarse seriamente (e incluso incendiarse).
Así que, por favor, compra cables de altavoz para conectar tu amplificador a tu recinto de altavoces y, no uses nunca un cable de guitarra. Nunca sabes cuándo se va a fundir un plomo... nunca sabes cuándo se fundirá el cable de guitarra...
lunes, 21 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
Prueba masiva de pedales: la super-mega-pedalera
Introducción
Los snobs dirán que los pedales son una porquería, que lo que manda es un buen amplificador valvular. Que si la distorsión buena es la valvular, que si los amplificadores que generan distorsión por medio de diodos y otros chips similares no valen nada y, que la distorsión producida por un pedal nunca podrá superar la distorsión valvular.
Muchos de estos snobs, visitarán a menudo un montón de foros, apenas serán capaces de improvisar un blues sencillo y, hablarán por boca de otros más que por propia experiencia.
Otros muchos, tras criticar la distorsión de amplificadores que integran algún diodo en su circuitería (y, mira por donde, el JCM800 es uno de ellos), no tendrán ningún problema en utilizar su TS-9 o 808, porque eso si es 'legal'. Vamos, que hasta el más purista acaba utilizando algún tipo de booster que introduce distorsión por diodos.
Vamos a ver... Yo ADORO la distorsión valvular y, realmente, creo que no hay nada como escuchar un buen Marshall con las EL34 a todo trapo pero... señores... ¿en cuántas ocasiones tenemos la posibilidad de poner a tope nuestro equipo?.
No soy capaz ni tan siquiera de poner a tope el más pequeño de mis amplificadores valvulares, el Night Train que, con solo 15W patea los tímpanos con agresividad.
Vas al estudio de grabación y, no paras de escuchar "baja eso un poco, hombre...".
Vas a actuar y, si el sitio es pequeño, no puedes poner al máximo el ampli. Si el sitio es algo más grande, necesitarás pasarlo por la PA y, el técnico volverá a rezar "¡baja eso, ya!".
Vamos, que si no estás en un estadio, en una gira mundial, porque te llamas Jaime Página o similar, no hay forma de escuchar cantar las válvulas de potencia a pleno rendimiento.
Eso en cuanto a los pedales de ganancia y distorsión pero, existen además otros pedales que generan una serie de efectos que ningún amplificador valvular incluye en su "paquete".
Es cierto que existen amplificadores de transistores, híbridos y de modelado que si pueden incluir ciertos efectos (de mayor o menor calidad) pero, tras probarlos, ninguno de esos efectos me ha resultado más agradable que el que producen los pedales de verdad.
Yo creo que todo pedal de efecto es una herramienta más (como todo amplificador o guitarra), o un color más a añadir a nuestra paleta sonora. Algunos pedales de ganancia (boosters, overdrives, distorsiones, fuzzes...) impregnan el sonido con una signatura sónica especial. Algunos son realmente útiles para sacar un sonido que el propio amplificador nunca daría, ni con todo a tope, porque no forma parte de su naturaleza.
Otros efectos, como phaser, flanger, vibe, chorus, delay, reverberación y ¡Wah!, añaden otros colores interesantes a nuestra paleta.
Además, son "juguetitos" y... ¿quién no es un jugón?, ¿quién no explora otros sonidos distintos a los que produce comunmente?.
Pues, de ésto va esta entrada en el blog...
Hace un par de años me preparé una pedalera grande, para unos 10-12 efectos (de tamaño normal), en la que intenté incluir los efectos básicos: wah, overdrive, distorsión, fuzz, vibe, phaser, flanger, chorus y delay, además del afinador de turno y algún ecualizador.
Como tenía que desplazarme para poder practicar (en casa era totalmente imposible), tras haber cargado durante un semestre con el ampli, el bafle, la guitarra y la puñetera pedalera, decidí que iba a reducir la pedalera a su mínima expresión.
Parece mentira lo que llega a pesar la pedalera, una Pedaltrain (hecha de acero, muy ligera), una vez cargada con los pedales, la fuente de alimentación y los cables (sí, los jacks pesan un cojón y medio, también).
Actualmente, tengo sitio para ensayar en casa, así que he vuelto a la idea original de montar una super-pedalera y dejarla fija, para tener siempre a mano los efectos cuando me apetezca explorar otros territorios.
En una entrada anterior del blog, ya desarrolle mis impresiones tras probar un surtido de pedales.
No voy a volver a insistir en ciertos temas, sino que intentaré explicar cómo he planificado la pedalera y, con qué problemas me he ido encontrando, al probar la cadena de pedales.
La Mega-Pedalera-Que-Te-Cagas-Lorito
Como tenía la pedalera grande inicial y la pedalera pequeña que he venido usando últimamente, he decidido juntar ambas (con bridas plásticas) y crear una mega-pedalera fija.
Seguramente, reduciré la pedalera al final de las pruebas pero, tenía mucho interés en:
Con la pedalera, vienen unos perfiles metálicos que se atornillan directamente a la unidad Voodoo Lab y, a la parte inferior de la pedalera, con lo que la fuente queda bien sujeta debajo y, sin molestar en la superficie superior, lo que deja más espacio para los pedales.
Es importante entender que los perfiles ajustan solo con fuentes Voodoo Lab. Si compras otra fuente, te las tendrás que ingeniar (sujetándola con bridas o como sea).
Para la burrada de pedales que voy a montar, necesito tres fuentes Power 2 Plus pero, tenía una y he comprado otra (la tercera tendrá que esperar). Así que, me he quedado a medio camino en la construcción de la pedalera (tengo hueco para más pedales pero, no tengo cables de alimentación).
Por lo menos, he tenido la posibilidad de contrastar varios pedales del mismo tipo. Actualmente, la pedalera tiene los siguientes pedales montados:
El mito de los cables
¡Aquí hay tela para cortar!.
Existe una buena cantidad de gente que se siente inclinada a comprar cables "high-end", a precio de oro (Evidence, Vovox, Mogami, etc).
Durante unos años, tras un esfuerzo económico inicial importante, cambié los cables "patch" de mi pedalera por los George's L.
Para esta nueva aventura y, con más espolones, he decidido "jugármela" con cablecitos chinos.
Thomann tiene una serie de cables, bajo la marca blanca "Ssssnake" (o algo parecido), que huelen a chino desde un kilómetro.
Lo que me ha atraido de los cables es lo siguiente:
¡Excelente!. NO he notado ninguna pérdida de señal, ni alteración, ni coloración de la misma.
He retiradolos los George's L, que me tenían un poco "frito", después de sus fallos esporádicos (estos cables, tienden a perder el contacto con la masa, debido a que su contacto es mecánico).
Substituir un cable George's L vale un dinero. Más aún sus puñeteros jacks.
Con el precio de un cable George's L, me puedo comprar un saco de Ssssnakes. Así que, duren lo que duren, me van a salir a cuenta a la larga....
Además, el peso de la mega-pedalera se ha aliviado significativamente y, la flexibilidad de la goma de los cables permite posiciones imposibles con cables y conectores más rígidos.
Seamos claros, la inmensa mayoría de los cables se fabrican donde se fabrica todo: en China. E, incluso en China, la mayoría de cables de audio se fabrican 99% libres de oxígeno (que es el único parámetro realmente importante en esta historia o histeria).
Seamos pelín más claros, los cables "patch" de los maletines-pedaleras de Boss tienen unos cables muy, muy similares y, ningún problema, ¿no?.
Seamos más claros aún. Jimi Hendrix tocaba con cables que compraba en la tienda de electrónica de la esquina y, sus sonidos han movido las montañas de la música moderna.
O sea... ¿Vovox o Bobox?.
Donde los cables "normales" podrían llegar a resultar un problema sería en tiradas de cable donde, sumando el cable de la guitarra a la pedalera, los cables patch dentro de la pedalera y el cable que va al amplificador, obtuvieramos longitudes superiores a 9 ó 10 metros. En el resto de los casos, el precio pagado por el cable no mostrará ninguna diferencia.
Incluso en el peor de los casos, existen soluciones más baratas: un line-driver al inicio de la pedalera y otro al final de la misma (incluso, antes del send del loop fx) pueden ayudar a restaurar el nivel de la señal.
Los pedales, uno a uno
Generalidades
La idea básica de la pedalera es la siguiente:
Afinador: Korg Pitchblade
Este afinador tiene una resolución adecuada, modo estroboscópico, además de los normales y unos leds de buen tamaño, donde se lee con claridad la nota. Tiene además un tamaño tan reducido que he podido ponerlo apaisado sobre el Wah (espacio generalmente desaprovechado).
El pedal cuenta además, con la posibilidad de alimentar otros cinco pedales de 9V, mediante una tira de barriletes que incluye (eso sí, los pedales deben estar muy próximos pero, por lo menos, un par de ellos podrás alimentar desde el afinador).
Cuando se pulsa el afinador, se silencia toda la cadena de sonido. Así que también se puede utilizar como un pedal "mute" y, afinar en silencio.
Cuando no está en modo afinador, es true-bypass y deja pasar la señal limpia y sin coloración de ningún tipo.
Wah: Real McCoy RMC4 Picture Wah
Podría haber montado 4 Wahs distintos en la pedalera, para compararlos pero, esa comparación ya la hice en su momento y, el RMC4 es mi Wah preferido. Tiene el sonido, recorrido y punto dulce de frecuencias que me gustan (me recuerda a mi primer wah). Adicionalmente, es un Wah con buffer, lo que facilita entregar la señal a buen nivel a los siguientes pedales.
Trabaja bien con 9V y, no requiere ningún transformador adicional (como el Morley, por ejemplo).
No tiene la versatilidad de otros (como el Roger Mayer Vision Wah) pero, tiene justamente el sonido que más me gusta.
Compresor: T-Rex Compulator
No soy muy amante de los pedales compresores pero, para según que temas, parece ser una herramienta imprescindible, para mantener la dinámica más uniforme.
En su momento, el T-Rex me pareció el pedal compresor más nitido (¿el menos compresor?), no llegando a producir el típico "squash" de otras unidades.
Tampoco añade ninguna coloración al sonido (ahora mismo, no tengo claro si eso es bueno o no; en su momento, me pareció lo adecuado).
Es bastante fácil de manejar y cuesta mucho destrozar el sonido tocando los botones, incluso en sus posiciones más extremas.
Como yo prefiero un buen rango dinámico y lo mio no es el chicken-picken, solo hecho mano de él en casos extremos ("Shine on Your Crazy Diamond", por ejemplo).
El pedal funciona bien y es totalmente transparente si está apagado, así que ahí queda por si es necesario.
Aunque he colocado este pedal al inicio de la cadena, para modificar el sonido limpio original, es un buen candidato para el final de la cadena (para limitar el rango dinámico de toda la mezcla).
Phaser: Electro-Harmonix Nano Stone
Siempre me ha gustado más el Small Stone que los phasers de MXR, incluido los script. El Small Stone, no es tan pequeño como dice su nombre, requiere un conector de mini-jack y baja significativamente el sonido original, tiñéndolo de agudos hirientes.
El nano tiene todas las virtudes de su hermano mayor y corrige todos sus defectos, así que su hermano mayor duerme en su caja.
Vibe: Roger Mayer Voodoo Vibe+
Este pedal es de lo más anti-pedalera que puedes encontrar. En primer lugar, tiene un tamaño enorme. En segundo lugar, tiene los conectores todos en el lateral superior y, están invertidos (la entrada a la izquierda, la salida a la derecha; muy inglés, vaya).
De momento, todos los Vibe que he probado son "chupa-tono", es decir, pedales que colorean la señal.
El Voodoo Lab Micro Vibe es muy práctico en pedaleras reducidas pero, tiende a colorear la señal hacia el lado oscuro y, en la fase más grave de su ciclo, tiende a enmarañar las notas.
El Voodoo Vibe+, es un pedal muy complejo, con tres funciones distintas (trémolo, vibe y chorus) y, un montón de botones de control (vaya, para aprendérselo en un "ratito").
Colorea la señal más bien hacia el lado agudo, afilando un tanto el sonido, aunque el botón BIAS permite modificar un poco el filo. De todas formas, corta mejor en la mezcla que el MicroVibe y, el botón Output permite dejar la señal de salida igual a la señal de entrada, con total precisión o, elevarla, si es el efecto deseado.
Este pedal provoca el primer problema en la cadena.
Cuenta con dos tipos de salida HW (Hardware, o True-Bypass) y dos salidas Buffer.
En principio, e intentado trabajar con la salida Buffer (que supuestamente debería entregar el máximo de la señal original transformada). Como el siguiente pedal en la cadena era un fuzz de germanio tipo vintage (Stroll On), la salida con buffer del Vibe no le ha gustado nada de nada.
El inteligente Roger Mayer, ha preparado los dos tipos de salida en este pedal (y en la mayoría de sus pedales grandes), así que he probado la salida HW (true-bypass) y el fuzz ha recuperado sus fuerzas.
Fuzz: Hudson Electronics Stroll On
Este fuzz es un clon de un Tone Bender MKII, con el mismo mimo en la copia que los famosos D*A*M, a un precio significatívamente más económico y, sin lista de espera.
Sus componentes son vintage (transistores Mullard, etc) y, se comporta como un puñetero fuzz vintage.
Muchos de los pedales vintage y, en particular los fuzzes, son muy sensibles a la impedancia de los pedales que le anteceden y preceden.
Al Stroll On no le gusta nada que el pedal que le precede tenga una salida con buffer. Prefiere un pedal con true-bypass.
Comparado con el Throback, entrega un sonido un tanto más oscuro, granulado, espeso y salvaje pero, muy agradable.
Mezclado con otros pedales de ganancia, puede resultar en un nivel de clipping tan alto que llega a ser poco útil.
Combina bien con overdrives con ganancia contenida, preferentemente con el OCD.
Con el Throback tambien activo, la combinación es curiosa. El Throback le da el filo que no tiene y, el Stroll On le añade crema al Throback. La pared sónica es impresionante.
Con el Rat2 crea un auténtico muro y, unos acoples a la Hendrix impresionantes.
Combina perfectamente con el Wah y, en menor medida, con el Vibe y el Phaser.
Wah, vibe, Phaser y Stroll On a la vez puede resultar en un sonido bastante confuso.
El compresor reduce aún más su rango dinámico, haciendo más permanente el clipping, por lo que no es de mi agrado.
Los 3 fuzzes juntos crean un muro de sonido y acoples impresionante.
Los 3 fuzzes juntos con el OCD son la locura.
Este pedal provoca dos problemas en la cadena. El primero, es el ya comentado respecto a las impedancias de los pedales a los que está conectado. El segundo es la alimentación. Está pensado para trabajar exclusivamente con pilas de 9V. No tiene alimentador ni tan siquiera un led que indique que está activado.
El Power 2 Plus viene con un cable con los conectores para pila, así que he conectado este pedal directamente a su conector de pila (evitándome depender de una pila de 9V). El Power 2 Plus tiene, además, 2 salidas que permiten emular una pila gastada, en distinto grado.
Es bien sabido que este tipo de pedales funcionan mejor con pilas baratas (nada de alcalinas, ni duracell, ni porra frita) y, mejor aún, con cierto desgaste.
Fuzz: Throback ToneBender
El pedal también está basado en un Tone Bender MKII pero, en vez de ser un clon, es una versión moderna (con electrónica moderna) y, con ciertos interruptores que le dotan de mayor flexibilidad.
A diferencia del Stroll On, el Throback tiene su led y su toma de corriente.
El problema es que, como buen fuzz de germanio, sigue esperando polaridad inversa, aunque teóricamente, admite polaridad inversa si la fuente está aislada, ya que positiviza la masa.
El Power 2 Plus viene con un cable de polaridad inversa, tanto en modo barrilete, como en modo mini-jack. Pero, ni por activa ni por pasiva he conseguido que funcione la maldita toma de corriente.
Al final, he optado por la misma solución que con el Stroll On, he conectado un cable adaptador directamente al conector de la pila, dentro del pedal y, fin del problema (nota: tuve que comprar el cable adicional, ya que la unidad Power 2 viene con 1 solo cable de este tipo).
En cuanto a sonido, el modo fuzz '60 es el más "fino" a mi gusto. El modo alternativo es demasiado agresivo, para mi gusto. Este pedal tiende a afilar mucho el sonido y a añadir agudos o, más bien, medio-agudos. Si bien, suena un tanto hiriente tocando la guitarra sola, ese filo le ayuda a cortar la mezcla mejor que en el caso del Stroll On. Así mismo, el sonido es más nitido y definido, permitiendo un mayor reconocimiento de las notas.
Como ya he comentado arriba, combina muy bien con otros pedales de ganancia (excepto el AMT) y, puede hacer un super-fuzz perfecto combinado con el Stroll On.
No parece presentar problemas de impedancia. Lo he probado delante y detrás del Stroll On y del Rat2, siempre sin problemas.
Creo que es una buena alternativa a los caros pedales boutique, si estás buscando el sonido MKII (e, incluso, podría resultar más útil sónicamente). ¡La diferencia económica es importante!.
Fuzz / Distorsion: ProCo Rat2
El pedal sucio por excelencia. Tiene una huella sónica única, lo que lo hace muy interesante. Tiende a espesar mucho el sonido, aunque de una forma más cercana a un distorsionador que a un fuzz. Sin embargo, presenta parte de ese salvajismo de los fuzzes de germanio, de esa impredecibilidad o inconsistencia en el flujo de la distorsión.
Combinado con otros pedales de ganancia, es una auténtica bomba sónica, llegando a generar un sustain eterno, con unos acoples a lo Hendrix impresionantes (vamos, que me lo he pasado pipa durante un ratito).
No combina nada bien con el AMT (bueno, el AMT combina con poca cosa, realmente).
Es otro de los pedales puñeteros. Necesita un mini-jack (polaridad normal). Este, lo he tenido que adivinar ya, que no trae instrucciones ni hay información en su web.
Distorsion: AMT California Sound
Si no es el más barato es, sin duda de los pedales más baratos que tengo. Es un emulador de un Rectifier de Mesa Boogie. Sin llegar a la calidad del amplificador en sí, tiene un sonido bastante logrado y, consigue unos bajos potentes y, una distorsión muy cremosa. Es una forma barata de convertir el canal limpio de tu amplificador en un pseudo-Rectifier.
Dada la gran cantidad de ganancia de esta unidad, se hace complidado mezclarlo con otros pedales sucios, como los fuzzes o el Rat2. Soporta en mayor medida los boosters y overdrives, siempre y cuando sus niveles de ganancia estén razonablemente bajos.
Este pedal, tuve ocasión de probarlo con el Night Train a toda pastilla y, temblaban las paredes del local de ensayo. Por su precio, merece la pena tenerlo en la pedalera.
No presenta ningún problema. Conexiones estándar, polaridad estándar. Enciéndelo y toca, vaya.
Overdrive: Xotic BB preamp
Este overdrive entrega un sonido crunch plexi a la Marshall. No tiene mucho interés si mi amplificador ya es un Marshall pero, resulta útil con otros amplificadores y, especialmente útil con el Night Train, donde solo tengo un canal. El BB me dá un canal cruch virtual sobre el que puedo añadir más ganancia a placer.
Ha presentado incompatiblidades con el OCD. Si coloco el BB delante del OCD, el OCD pierde mucha fuerza, debiendo subir mucho el volumen en el OCD. Finalmente, he colocado el TS-808 entre el BB y el OCD, desapareciendo los problemas.
No combina igual de bien con todos los pedales de ganancia. En algunos casos puede sonar un tanto canijo. En otros, el nivel de saturación convierte el sonido en confuso.
Por lo demás, un excelente pedal, con un excelente sonido crunch plexi.
Overdrive: Ibanez TS-808 HW
Tengo que decir que he redescubierto este pedal. Debido a la extraña sensibilidad que tiene el OCD y, a que justamente probé este pedal junto con el OCD, mis primeras pruebas resultaron frustantes. Me había gastado un montón de dinero en una leyenda que, por cierto, había escuchado en un montón de videos de Youtube, había utilizado en un montón de emuladores hardware y software y, finalmente, el OCD le daba 3 patadas en el culo.
Bueno. El OCD delante del TS-808 HW le chupa "energía" al pedal y lo convierte en un petardo. Invirtiendo los pedales, poniendo el TS delante del OCD, ambos se encuentran cómodos.
Respecto al OCD, el TS suena más meloso, tal vez un poquito menos definido en las notas pero, con una voz que ha llenado cantidad de discos y estadios. Así que, enseguida, te sientes "en casa" tocándolo.
Acertar con el grado justo de ganancia es fundamental, para obtener ese ataque o mordida (bite) propia del TS que tanto me ha gustado.
Combina perfectamente casi con todo y, es una pareja de baile excelente junto con el OCD.
Cuando el TS se combina con el OCD, ambos con la ganancia controlada, crean un sonido precioso. Los dos se complementan muy bien.
Cualquier otro pedal combinado con el TS funciona prácticamente bien.
Overdrive: Fulltone OCD V3
La bella y la bestia. Es bien sabido que los OCD de Fulltone presentan problemas serios de impedancia y, es difícil encontrar la posición en la pedalera donde sufren menos. Cada versión que sacan intentan solucionar problemas de la anterior pero, acaban introduciendo nuevos.
A mi entender, la versión V3 es la que mejor suena. Siempre se puede encontrar una solución para su problema de impedancias, recolocándolo en la pedalera.
Este pedal, cuando no tiene problemas con pedales vecinos, suena estupendamente bien a 9V pero, amigo, a 18V tiene una calidad impresionante. Es altamente recomendable utilizarlo a 18V, su dinámica aumenta muchísimo y lo distancia del TS y similares.
Respecto al TS, puede más o menos cubrir los mismos tonos que éste pero, además, tiene mucho mayor rango de volumen, ganancia y tono. Su sonido es más definido que el del TS y, un tanto más afilado.
Prácticamente, todos los pedales que pasan a través del OCD suenan fantásticos.
Me gusta tanto el OCD como el TS y, además, combinados forman un equipo fantástico. O sea, que estos dos se quedan en la pedalera.
Overdrive: Butler Tube Driver
El mítico pedal, ampliamente utilizado por David Gilmour o Pettrucci. Puede que aún no le haya pillado el punto pero, me parece un pedal demasiado fácil de saturar, que requiere trabajar con ganancia tan baja que no acaba de sacar su carácter. Tal vez la válvula que lleva no sea de mi gusto y, a lo mejor mejoraría mucho el sonido substituyendo dicha válvula (dejaremos el experimento para más adelante).
Después de pelearme bastante con la ganancia, volumen y BIAS, he conseguido un sonido muy muy similar al del TS. Más allá de ese nivel de ganancia, la distorsión producida no ha sido de mi agrado. Tendré que experimentar con válvulas, un día u otro, porque SÉ que este pedal suena de muerte. Desde luego, no ha sido enchufar y triunfar.
Me ha resultado más fácil combinar otros pedales de ganancia con el OCD o el TS que con el Tube Driver pero, el Tube Driver junto con el TS consigue un sonido delicioso.
Booster: Xotic EP booster
Es paradójico que el pedal más pequeño de mi pedalera sea el más grande sónicamente para mí. El EP es un booster "limpio". Realmente, además de dejar un buen nivel de señal que enviar al amplificador, colorea la misma de una forma que me encanta. Es el único pedal que mantengo siempre encendido (al mínimo).
Le añade un nosequé al sonido que no sé definir pero que lo redondea exactamente a mi gusto.
Por supuesto, es compatible con cualquier otro pedal de la cadena.
Funciona bien con 9V pero, con 18V se consigue sacar lo mejor de este pedal y, lo recomiendo encarecidamente. Con 18V se consigue mayor rango dinámico, claridad y definición.
Es "la joya de la corona" en mi pedalera.
Delay: Maxon AD-999 Analog Delay
Es un Delay cálido, tiende al lado oscuro, a diferencia de otros delays, como el Memory Man, por ejemplo.
Es el delay analógico que más me ha gustado de los que he probado o escuchado en demostraciones.
No suelo utilizar el delay pero, cuando lo necesito, éste me entrega el sonido que yo busco en un Delay.
Tal vez, lo complementaría con un Memory Man, cuando buscara un sonido más afilado.
Tiene excelentes buffers, así que no presenta ninguna incompatibilidad con ningún pedal.
Videos
Estoooooo.... he estado jugando mucho con los pedales sin grabar nada. Voy a pensar durante un rato cómo plantear un video de esta índole. En cuanto tenga claro qué quiero hacer y cómo, me pondré en marcha y actualizaré esta entrada. De momento... ¡dos piedras!.
Los snobs dirán que los pedales son una porquería, que lo que manda es un buen amplificador valvular. Que si la distorsión buena es la valvular, que si los amplificadores que generan distorsión por medio de diodos y otros chips similares no valen nada y, que la distorsión producida por un pedal nunca podrá superar la distorsión valvular.
Muchos de estos snobs, visitarán a menudo un montón de foros, apenas serán capaces de improvisar un blues sencillo y, hablarán por boca de otros más que por propia experiencia.
Otros muchos, tras criticar la distorsión de amplificadores que integran algún diodo en su circuitería (y, mira por donde, el JCM800 es uno de ellos), no tendrán ningún problema en utilizar su TS-9 o 808, porque eso si es 'legal'. Vamos, que hasta el más purista acaba utilizando algún tipo de booster que introduce distorsión por diodos.
Vamos a ver... Yo ADORO la distorsión valvular y, realmente, creo que no hay nada como escuchar un buen Marshall con las EL34 a todo trapo pero... señores... ¿en cuántas ocasiones tenemos la posibilidad de poner a tope nuestro equipo?.
No soy capaz ni tan siquiera de poner a tope el más pequeño de mis amplificadores valvulares, el Night Train que, con solo 15W patea los tímpanos con agresividad.
Vas al estudio de grabación y, no paras de escuchar "baja eso un poco, hombre...".
Vas a actuar y, si el sitio es pequeño, no puedes poner al máximo el ampli. Si el sitio es algo más grande, necesitarás pasarlo por la PA y, el técnico volverá a rezar "¡baja eso, ya!".
Vamos, que si no estás en un estadio, en una gira mundial, porque te llamas Jaime Página o similar, no hay forma de escuchar cantar las válvulas de potencia a pleno rendimiento.
Eso en cuanto a los pedales de ganancia y distorsión pero, existen además otros pedales que generan una serie de efectos que ningún amplificador valvular incluye en su "paquete".
Es cierto que existen amplificadores de transistores, híbridos y de modelado que si pueden incluir ciertos efectos (de mayor o menor calidad) pero, tras probarlos, ninguno de esos efectos me ha resultado más agradable que el que producen los pedales de verdad.
Yo creo que todo pedal de efecto es una herramienta más (como todo amplificador o guitarra), o un color más a añadir a nuestra paleta sonora. Algunos pedales de ganancia (boosters, overdrives, distorsiones, fuzzes...) impregnan el sonido con una signatura sónica especial. Algunos son realmente útiles para sacar un sonido que el propio amplificador nunca daría, ni con todo a tope, porque no forma parte de su naturaleza.
Otros efectos, como phaser, flanger, vibe, chorus, delay, reverberación y ¡Wah!, añaden otros colores interesantes a nuestra paleta.
Además, son "juguetitos" y... ¿quién no es un jugón?, ¿quién no explora otros sonidos distintos a los que produce comunmente?.
Pues, de ésto va esta entrada en el blog...
Hace un par de años me preparé una pedalera grande, para unos 10-12 efectos (de tamaño normal), en la que intenté incluir los efectos básicos: wah, overdrive, distorsión, fuzz, vibe, phaser, flanger, chorus y delay, además del afinador de turno y algún ecualizador.
Como tenía que desplazarme para poder practicar (en casa era totalmente imposible), tras haber cargado durante un semestre con el ampli, el bafle, la guitarra y la puñetera pedalera, decidí que iba a reducir la pedalera a su mínima expresión.
Parece mentira lo que llega a pesar la pedalera, una Pedaltrain (hecha de acero, muy ligera), una vez cargada con los pedales, la fuente de alimentación y los cables (sí, los jacks pesan un cojón y medio, también).
Actualmente, tengo sitio para ensayar en casa, así que he vuelto a la idea original de montar una super-pedalera y dejarla fija, para tener siempre a mano los efectos cuando me apetezca explorar otros territorios.
En una entrada anterior del blog, ya desarrolle mis impresiones tras probar un surtido de pedales.
No voy a volver a insistir en ciertos temas, sino que intentaré explicar cómo he planificado la pedalera y, con qué problemas me he ido encontrando, al probar la cadena de pedales.
La Mega-Pedalera-Que-Te-Cagas-Lorito
Como tenía la pedalera grande inicial y la pedalera pequeña que he venido usando últimamente, he decidido juntar ambas (con bridas plásticas) y crear una mega-pedalera fija.
Seguramente, reduciré la pedalera al final de las pruebas pero, tenía mucho interés en:
- Comparar diferentes pedales de la misma "especie" (objetivo: elegir el que más me gusta)
- Comprobar los problemas de interacción entre los distintos pedales (vintage y modernos)
- Comprobar cómo afecta al sonido la longitud de la cadena y, cada pedal en concreto
Con la pedalera, vienen unos perfiles metálicos que se atornillan directamente a la unidad Voodoo Lab y, a la parte inferior de la pedalera, con lo que la fuente queda bien sujeta debajo y, sin molestar en la superficie superior, lo que deja más espacio para los pedales.
Es importante entender que los perfiles ajustan solo con fuentes Voodoo Lab. Si compras otra fuente, te las tendrás que ingeniar (sujetándola con bridas o como sea).
Para la burrada de pedales que voy a montar, necesito tres fuentes Power 2 Plus pero, tenía una y he comprado otra (la tercera tendrá que esperar). Así que, me he quedado a medio camino en la construcción de la pedalera (tengo hueco para más pedales pero, no tengo cables de alimentación).
Por lo menos, he tenido la posibilidad de contrastar varios pedales del mismo tipo. Actualmente, la pedalera tiene los siguientes pedales montados:
- Afinador: Korg Pitchblade
- Compresor: T-Rex Compulator
- Wah: Real McCoy RMC4 Picture Wah
- Phaser: Electro-Harmonix Nano Stone
- Vibe: Roger Mayer Voodoo Vibe+
- Fuzz: Hudson Electronics Stroll On (réplica de Tone Bender MKII)
- Fuzz: Throback Tonebender
- Fuzz/Distorsión: ProCo Rat2
- Distorsion: AMT California Sound (emulador Mesa Boogie)
- Overdrive: Xotic BB pre-amp
- Overdrive: Ibanez TS-808 Handwired
- Overdrive: Fulltone OCD V3
- Overdrive: Butler AudioTube Driver (conectado directamente a corriente)
- Booster: Xotic EP booster
- Delay: Maxon AD-999 Analog Delay
El mito de los cables
¡Aquí hay tela para cortar!.
Existe una buena cantidad de gente que se siente inclinada a comprar cables "high-end", a precio de oro (Evidence, Vovox, Mogami, etc).
Durante unos años, tras un esfuerzo económico inicial importante, cambié los cables "patch" de mi pedalera por los George's L.
Para esta nueva aventura y, con más espolones, he decidido "jugármela" con cablecitos chinos.
Thomann tiene una serie de cables, bajo la marca blanca "Ssssnake" (o algo parecido), que huelen a chino desde un kilómetro.
Lo que me ha atraido de los cables es lo siguiente:
- Precio: imbatible. Tienes un manojo de cables por el precio (e incluso por debajo del precio) de un solo cable de otros fabricantes con más nombre (Planet Waves, Koltz, Fender, etc.).
- Comodidad. Al estar el Jack rodeado por una masa plástica, su tamaño es muy inferior a jacks con carcasas metálicas, lo que facilita mucho el manejo dentro de una pedalera.
- Peso. Son plástico puro. El recubrimiento es plástico blanco, super-flexible. Quién quiera, que pruebe montar 10-12 pedales con cable patch con conectores metálicos abultados y, después, intente levantar la pedalera.
- Experiencia previa. Cuando tuve que parchear mi equipo de "estudio", ante el evidente problema económico, también me decidí a jugármela con los cables Ssssnake.
- Colorido. Si, suena gay pero, la verdad es que es más fácil seguir el cable que sale del pedal X y, ver dónde narices termina.
¡Excelente!. NO he notado ninguna pérdida de señal, ni alteración, ni coloración de la misma.
He retiradolos los George's L, que me tenían un poco "frito", después de sus fallos esporádicos (estos cables, tienden a perder el contacto con la masa, debido a que su contacto es mecánico).
Substituir un cable George's L vale un dinero. Más aún sus puñeteros jacks.
Con el precio de un cable George's L, me puedo comprar un saco de Ssssnakes. Así que, duren lo que duren, me van a salir a cuenta a la larga....
Además, el peso de la mega-pedalera se ha aliviado significativamente y, la flexibilidad de la goma de los cables permite posiciones imposibles con cables y conectores más rígidos.
Seamos claros, la inmensa mayoría de los cables se fabrican donde se fabrica todo: en China. E, incluso en China, la mayoría de cables de audio se fabrican 99% libres de oxígeno (que es el único parámetro realmente importante en esta historia o histeria).
Seamos pelín más claros, los cables "patch" de los maletines-pedaleras de Boss tienen unos cables muy, muy similares y, ningún problema, ¿no?.
Seamos más claros aún. Jimi Hendrix tocaba con cables que compraba en la tienda de electrónica de la esquina y, sus sonidos han movido las montañas de la música moderna.
O sea... ¿Vovox o Bobox?.
Donde los cables "normales" podrían llegar a resultar un problema sería en tiradas de cable donde, sumando el cable de la guitarra a la pedalera, los cables patch dentro de la pedalera y el cable que va al amplificador, obtuvieramos longitudes superiores a 9 ó 10 metros. En el resto de los casos, el precio pagado por el cable no mostrará ninguna diferencia.
Incluso en el peor de los casos, existen soluciones más baratas: un line-driver al inicio de la pedalera y otro al final de la misma (incluso, antes del send del loop fx) pueden ayudar a restaurar el nivel de la señal.
Los pedales, uno a uno
Generalidades
La idea básica de la pedalera es la siguiente:
- Primero, los pedales que necesitan la señal limpia (afinador, en este caso).
- Segundo, los que alteran la frecuencia o fase (Wah, phaser y vibe, en este caso).
- Tercero, los fuzzes
- Cuarto, las distorsiones
- Quinto, los overdrives
- Sexto, los boosters
- Séptimo, los pedales que alteran el tiempo (delays, chorus, reverberaciones, etc).
- Polaridad del alimentador de corriente. Los pedales más puñeteros son los fuzzes. Los fuzzes basados en transistores de germanio, generalmente requieren una entrada de alimentación invertida y, lo peor del caso es que en ese caso, positivizan la masa (la carcasa) por lo que, generalmente, requieren una salida del alimentador que esté aislada del resto. Por suerte, el Power 2 Plus de Voodoo Labs tiene todas sus salidas aisladas. Aún así... ya veremos algún caso particular.
- Tipo de conector del alimentador de corriente. Normalmente, necesitamos un barrilete con el centro negativo y el exterior positivo (norma Boss) pero, la mayoría de pedales vintage siguen sus propias reglas. Algunos requieren un mini-jack, en vez de un barrilete. El Power 2 Plus viene con algún conector para estos casos.
- Voltaje. Aunque la mayoría de los pedales funciona bien con 9V, algunos requiren más voltaje para funcionar correctamente (boosters limpios, algunas unidades de Electro-Harmonix, etc). El Power Plus 2 viene con algún conector para estos casos pero, requiere ocupar 2 salidas del alimentador, para un solo pedal (para casos de 12V, 18V ó 24V).
- Disparidad en la posición de los jacks y toma de corriente. Parece una chorrada pero, ni las cajas están estandarizadas, ni la posición ni altura de los jacks, ni la posición de la toma de corriente. Esto dificulta la posibilidad de "compactar" la pedalera, usando cables más cortos (o incluso dobles-jacks) y, obliga a tirar más cable entre pedales del necesario, lo que prolonga nuestro cable virtual, desde la guitarra al amplificador, facilitando la pérdida de frecuencias en la señal. A mi entender, la forma más práctica es la que sigue Boss: pedales de reducido tamaño, con conector de entrada a la derecha, conector de salida a la izquierda y toma de corriente en el lateral superior. De acuerdo, algunos pedales requerirán cajas de mayor tamaño pero, si mantuvieran el orden de los conectores y ¡la altura!, sería muy fácil encajarlos todos con la ayuda de doble-jacks que minimizarían la longitut total de nuestro cable virtual.
Afinador: Korg Pitchblade
Este afinador tiene una resolución adecuada, modo estroboscópico, además de los normales y unos leds de buen tamaño, donde se lee con claridad la nota. Tiene además un tamaño tan reducido que he podido ponerlo apaisado sobre el Wah (espacio generalmente desaprovechado).
El pedal cuenta además, con la posibilidad de alimentar otros cinco pedales de 9V, mediante una tira de barriletes que incluye (eso sí, los pedales deben estar muy próximos pero, por lo menos, un par de ellos podrás alimentar desde el afinador).
Cuando se pulsa el afinador, se silencia toda la cadena de sonido. Así que también se puede utilizar como un pedal "mute" y, afinar en silencio.
Cuando no está en modo afinador, es true-bypass y deja pasar la señal limpia y sin coloración de ningún tipo.
Wah: Real McCoy RMC4 Picture Wah
Podría haber montado 4 Wahs distintos en la pedalera, para compararlos pero, esa comparación ya la hice en su momento y, el RMC4 es mi Wah preferido. Tiene el sonido, recorrido y punto dulce de frecuencias que me gustan (me recuerda a mi primer wah). Adicionalmente, es un Wah con buffer, lo que facilita entregar la señal a buen nivel a los siguientes pedales.
Trabaja bien con 9V y, no requiere ningún transformador adicional (como el Morley, por ejemplo).
No tiene la versatilidad de otros (como el Roger Mayer Vision Wah) pero, tiene justamente el sonido que más me gusta.
Compresor: T-Rex Compulator
No soy muy amante de los pedales compresores pero, para según que temas, parece ser una herramienta imprescindible, para mantener la dinámica más uniforme.
En su momento, el T-Rex me pareció el pedal compresor más nitido (¿el menos compresor?), no llegando a producir el típico "squash" de otras unidades.
Tampoco añade ninguna coloración al sonido (ahora mismo, no tengo claro si eso es bueno o no; en su momento, me pareció lo adecuado).
Es bastante fácil de manejar y cuesta mucho destrozar el sonido tocando los botones, incluso en sus posiciones más extremas.
Como yo prefiero un buen rango dinámico y lo mio no es el chicken-picken, solo hecho mano de él en casos extremos ("Shine on Your Crazy Diamond", por ejemplo).
El pedal funciona bien y es totalmente transparente si está apagado, así que ahí queda por si es necesario.
Aunque he colocado este pedal al inicio de la cadena, para modificar el sonido limpio original, es un buen candidato para el final de la cadena (para limitar el rango dinámico de toda la mezcla).
Phaser: Electro-Harmonix Nano Stone
Siempre me ha gustado más el Small Stone que los phasers de MXR, incluido los script. El Small Stone, no es tan pequeño como dice su nombre, requiere un conector de mini-jack y baja significativamente el sonido original, tiñéndolo de agudos hirientes.
El nano tiene todas las virtudes de su hermano mayor y corrige todos sus defectos, así que su hermano mayor duerme en su caja.
Vibe: Roger Mayer Voodoo Vibe+
Este pedal es de lo más anti-pedalera que puedes encontrar. En primer lugar, tiene un tamaño enorme. En segundo lugar, tiene los conectores todos en el lateral superior y, están invertidos (la entrada a la izquierda, la salida a la derecha; muy inglés, vaya).
De momento, todos los Vibe que he probado son "chupa-tono", es decir, pedales que colorean la señal.
El Voodoo Lab Micro Vibe es muy práctico en pedaleras reducidas pero, tiende a colorear la señal hacia el lado oscuro y, en la fase más grave de su ciclo, tiende a enmarañar las notas.
El Voodoo Vibe+, es un pedal muy complejo, con tres funciones distintas (trémolo, vibe y chorus) y, un montón de botones de control (vaya, para aprendérselo en un "ratito").
Colorea la señal más bien hacia el lado agudo, afilando un tanto el sonido, aunque el botón BIAS permite modificar un poco el filo. De todas formas, corta mejor en la mezcla que el MicroVibe y, el botón Output permite dejar la señal de salida igual a la señal de entrada, con total precisión o, elevarla, si es el efecto deseado.
Este pedal provoca el primer problema en la cadena.
Cuenta con dos tipos de salida HW (Hardware, o True-Bypass) y dos salidas Buffer.
En principio, e intentado trabajar con la salida Buffer (que supuestamente debería entregar el máximo de la señal original transformada). Como el siguiente pedal en la cadena era un fuzz de germanio tipo vintage (Stroll On), la salida con buffer del Vibe no le ha gustado nada de nada.
El inteligente Roger Mayer, ha preparado los dos tipos de salida en este pedal (y en la mayoría de sus pedales grandes), así que he probado la salida HW (true-bypass) y el fuzz ha recuperado sus fuerzas.
Fuzz: Hudson Electronics Stroll On
Este fuzz es un clon de un Tone Bender MKII, con el mismo mimo en la copia que los famosos D*A*M, a un precio significatívamente más económico y, sin lista de espera.
Sus componentes son vintage (transistores Mullard, etc) y, se comporta como un puñetero fuzz vintage.
Muchos de los pedales vintage y, en particular los fuzzes, son muy sensibles a la impedancia de los pedales que le anteceden y preceden.
Al Stroll On no le gusta nada que el pedal que le precede tenga una salida con buffer. Prefiere un pedal con true-bypass.
Comparado con el Throback, entrega un sonido un tanto más oscuro, granulado, espeso y salvaje pero, muy agradable.
Mezclado con otros pedales de ganancia, puede resultar en un nivel de clipping tan alto que llega a ser poco útil.
Combina bien con overdrives con ganancia contenida, preferentemente con el OCD.
Con el Throback tambien activo, la combinación es curiosa. El Throback le da el filo que no tiene y, el Stroll On le añade crema al Throback. La pared sónica es impresionante.
Con el Rat2 crea un auténtico muro y, unos acoples a la Hendrix impresionantes.
Combina perfectamente con el Wah y, en menor medida, con el Vibe y el Phaser.
Wah, vibe, Phaser y Stroll On a la vez puede resultar en un sonido bastante confuso.
El compresor reduce aún más su rango dinámico, haciendo más permanente el clipping, por lo que no es de mi agrado.
Los 3 fuzzes juntos crean un muro de sonido y acoples impresionante.
Los 3 fuzzes juntos con el OCD son la locura.
Este pedal provoca dos problemas en la cadena. El primero, es el ya comentado respecto a las impedancias de los pedales a los que está conectado. El segundo es la alimentación. Está pensado para trabajar exclusivamente con pilas de 9V. No tiene alimentador ni tan siquiera un led que indique que está activado.
El Power 2 Plus viene con un cable con los conectores para pila, así que he conectado este pedal directamente a su conector de pila (evitándome depender de una pila de 9V). El Power 2 Plus tiene, además, 2 salidas que permiten emular una pila gastada, en distinto grado.
Es bien sabido que este tipo de pedales funcionan mejor con pilas baratas (nada de alcalinas, ni duracell, ni porra frita) y, mejor aún, con cierto desgaste.
Fuzz: Throback ToneBender
El pedal también está basado en un Tone Bender MKII pero, en vez de ser un clon, es una versión moderna (con electrónica moderna) y, con ciertos interruptores que le dotan de mayor flexibilidad.
A diferencia del Stroll On, el Throback tiene su led y su toma de corriente.
El problema es que, como buen fuzz de germanio, sigue esperando polaridad inversa, aunque teóricamente, admite polaridad inversa si la fuente está aislada, ya que positiviza la masa.
El Power 2 Plus viene con un cable de polaridad inversa, tanto en modo barrilete, como en modo mini-jack. Pero, ni por activa ni por pasiva he conseguido que funcione la maldita toma de corriente.
Al final, he optado por la misma solución que con el Stroll On, he conectado un cable adaptador directamente al conector de la pila, dentro del pedal y, fin del problema (nota: tuve que comprar el cable adicional, ya que la unidad Power 2 viene con 1 solo cable de este tipo).
En cuanto a sonido, el modo fuzz '60 es el más "fino" a mi gusto. El modo alternativo es demasiado agresivo, para mi gusto. Este pedal tiende a afilar mucho el sonido y a añadir agudos o, más bien, medio-agudos. Si bien, suena un tanto hiriente tocando la guitarra sola, ese filo le ayuda a cortar la mezcla mejor que en el caso del Stroll On. Así mismo, el sonido es más nitido y definido, permitiendo un mayor reconocimiento de las notas.
Como ya he comentado arriba, combina muy bien con otros pedales de ganancia (excepto el AMT) y, puede hacer un super-fuzz perfecto combinado con el Stroll On.
No parece presentar problemas de impedancia. Lo he probado delante y detrás del Stroll On y del Rat2, siempre sin problemas.
Creo que es una buena alternativa a los caros pedales boutique, si estás buscando el sonido MKII (e, incluso, podría resultar más útil sónicamente). ¡La diferencia económica es importante!.
Fuzz / Distorsion: ProCo Rat2
El pedal sucio por excelencia. Tiene una huella sónica única, lo que lo hace muy interesante. Tiende a espesar mucho el sonido, aunque de una forma más cercana a un distorsionador que a un fuzz. Sin embargo, presenta parte de ese salvajismo de los fuzzes de germanio, de esa impredecibilidad o inconsistencia en el flujo de la distorsión.
Combinado con otros pedales de ganancia, es una auténtica bomba sónica, llegando a generar un sustain eterno, con unos acoples a lo Hendrix impresionantes (vamos, que me lo he pasado pipa durante un ratito).
No combina nada bien con el AMT (bueno, el AMT combina con poca cosa, realmente).
Es otro de los pedales puñeteros. Necesita un mini-jack (polaridad normal). Este, lo he tenido que adivinar ya, que no trae instrucciones ni hay información en su web.
Distorsion: AMT California Sound
Si no es el más barato es, sin duda de los pedales más baratos que tengo. Es un emulador de un Rectifier de Mesa Boogie. Sin llegar a la calidad del amplificador en sí, tiene un sonido bastante logrado y, consigue unos bajos potentes y, una distorsión muy cremosa. Es una forma barata de convertir el canal limpio de tu amplificador en un pseudo-Rectifier.
Dada la gran cantidad de ganancia de esta unidad, se hace complidado mezclarlo con otros pedales sucios, como los fuzzes o el Rat2. Soporta en mayor medida los boosters y overdrives, siempre y cuando sus niveles de ganancia estén razonablemente bajos.
Este pedal, tuve ocasión de probarlo con el Night Train a toda pastilla y, temblaban las paredes del local de ensayo. Por su precio, merece la pena tenerlo en la pedalera.
No presenta ningún problema. Conexiones estándar, polaridad estándar. Enciéndelo y toca, vaya.
Overdrive: Xotic BB preamp
Este overdrive entrega un sonido crunch plexi a la Marshall. No tiene mucho interés si mi amplificador ya es un Marshall pero, resulta útil con otros amplificadores y, especialmente útil con el Night Train, donde solo tengo un canal. El BB me dá un canal cruch virtual sobre el que puedo añadir más ganancia a placer.
Ha presentado incompatiblidades con el OCD. Si coloco el BB delante del OCD, el OCD pierde mucha fuerza, debiendo subir mucho el volumen en el OCD. Finalmente, he colocado el TS-808 entre el BB y el OCD, desapareciendo los problemas.
No combina igual de bien con todos los pedales de ganancia. En algunos casos puede sonar un tanto canijo. En otros, el nivel de saturación convierte el sonido en confuso.
Por lo demás, un excelente pedal, con un excelente sonido crunch plexi.
Overdrive: Ibanez TS-808 HW
Tengo que decir que he redescubierto este pedal. Debido a la extraña sensibilidad que tiene el OCD y, a que justamente probé este pedal junto con el OCD, mis primeras pruebas resultaron frustantes. Me había gastado un montón de dinero en una leyenda que, por cierto, había escuchado en un montón de videos de Youtube, había utilizado en un montón de emuladores hardware y software y, finalmente, el OCD le daba 3 patadas en el culo.
Bueno. El OCD delante del TS-808 HW le chupa "energía" al pedal y lo convierte en un petardo. Invirtiendo los pedales, poniendo el TS delante del OCD, ambos se encuentran cómodos.
Respecto al OCD, el TS suena más meloso, tal vez un poquito menos definido en las notas pero, con una voz que ha llenado cantidad de discos y estadios. Así que, enseguida, te sientes "en casa" tocándolo.
Acertar con el grado justo de ganancia es fundamental, para obtener ese ataque o mordida (bite) propia del TS que tanto me ha gustado.
Combina perfectamente casi con todo y, es una pareja de baile excelente junto con el OCD.
Cuando el TS se combina con el OCD, ambos con la ganancia controlada, crean un sonido precioso. Los dos se complementan muy bien.
Cualquier otro pedal combinado con el TS funciona prácticamente bien.
Overdrive: Fulltone OCD V3
La bella y la bestia. Es bien sabido que los OCD de Fulltone presentan problemas serios de impedancia y, es difícil encontrar la posición en la pedalera donde sufren menos. Cada versión que sacan intentan solucionar problemas de la anterior pero, acaban introduciendo nuevos.
A mi entender, la versión V3 es la que mejor suena. Siempre se puede encontrar una solución para su problema de impedancias, recolocándolo en la pedalera.
Este pedal, cuando no tiene problemas con pedales vecinos, suena estupendamente bien a 9V pero, amigo, a 18V tiene una calidad impresionante. Es altamente recomendable utilizarlo a 18V, su dinámica aumenta muchísimo y lo distancia del TS y similares.
Respecto al TS, puede más o menos cubrir los mismos tonos que éste pero, además, tiene mucho mayor rango de volumen, ganancia y tono. Su sonido es más definido que el del TS y, un tanto más afilado.
Prácticamente, todos los pedales que pasan a través del OCD suenan fantásticos.
Me gusta tanto el OCD como el TS y, además, combinados forman un equipo fantástico. O sea, que estos dos se quedan en la pedalera.
Overdrive: Butler Tube Driver
El mítico pedal, ampliamente utilizado por David Gilmour o Pettrucci. Puede que aún no le haya pillado el punto pero, me parece un pedal demasiado fácil de saturar, que requiere trabajar con ganancia tan baja que no acaba de sacar su carácter. Tal vez la válvula que lleva no sea de mi gusto y, a lo mejor mejoraría mucho el sonido substituyendo dicha válvula (dejaremos el experimento para más adelante).
Después de pelearme bastante con la ganancia, volumen y BIAS, he conseguido un sonido muy muy similar al del TS. Más allá de ese nivel de ganancia, la distorsión producida no ha sido de mi agrado. Tendré que experimentar con válvulas, un día u otro, porque SÉ que este pedal suena de muerte. Desde luego, no ha sido enchufar y triunfar.
Me ha resultado más fácil combinar otros pedales de ganancia con el OCD o el TS que con el Tube Driver pero, el Tube Driver junto con el TS consigue un sonido delicioso.
Booster: Xotic EP booster
Es paradójico que el pedal más pequeño de mi pedalera sea el más grande sónicamente para mí. El EP es un booster "limpio". Realmente, además de dejar un buen nivel de señal que enviar al amplificador, colorea la misma de una forma que me encanta. Es el único pedal que mantengo siempre encendido (al mínimo).
Le añade un nosequé al sonido que no sé definir pero que lo redondea exactamente a mi gusto.
Por supuesto, es compatible con cualquier otro pedal de la cadena.
Funciona bien con 9V pero, con 18V se consigue sacar lo mejor de este pedal y, lo recomiendo encarecidamente. Con 18V se consigue mayor rango dinámico, claridad y definición.
Es "la joya de la corona" en mi pedalera.
Delay: Maxon AD-999 Analog Delay
Es un Delay cálido, tiende al lado oscuro, a diferencia de otros delays, como el Memory Man, por ejemplo.
Es el delay analógico que más me ha gustado de los que he probado o escuchado en demostraciones.
No suelo utilizar el delay pero, cuando lo necesito, éste me entrega el sonido que yo busco en un Delay.
Tal vez, lo complementaría con un Memory Man, cuando buscara un sonido más afilado.
Tiene excelentes buffers, así que no presenta ninguna incompatibilidad con ningún pedal.
Videos
Estoooooo.... he estado jugando mucho con los pedales sin grabar nada. Voy a pensar durante un rato cómo plantear un video de esta índole. En cuanto tenga claro qué quiero hacer y cómo, me pondré en marcha y actualizaré esta entrada. De momento... ¡dos piedras!.
jueves, 3 de marzo de 2011
Prueba: Pantalla Harley Benton 4x12 Vintage
Introducción
A un amigo le regalaron un cabezal Marshall Valvestate 8200 bi-chorus, un amplificador híbrido que funciona en estéreo y que entrega 100 W RMS por canal.
Esta bestia parda, que utilizaron gente como Panthera, necesita tener un recinto de altavoces conectado a cada canal, en caso contrario el cabezal puede sufrir graves daños.
Mi querido amigo ha "almacenado" el cabezal en mi casa y, yo, por desgracia (o por suerte), no tenía ninguna pantalla que pudiera soportar 200 W en estéreo. Así que, la búsqueda de la pantalla comenzó.
La candidata inmediata, por relación calidad/precio, fué la Marshall 1960A. El precio era demasiado exagerado para probar el cabezal, así que busqué una pantalla que pareciera interesante y que fuera económica, Me sorprendió el precio de la Harely Benton 4x12 Vintage, dado que montaba cuatro altavoces Celestion Vintage 30 (V30). Aunque la configuración de altavoces no fuera quizás la más adecuada para un cabezal claramente metalero como el Valvestate, podía servir para representar el sonido que, tanto a mi amigo como a mí más nos gusta, el hard rock más clásico.
La he podido probar hoy y, aquí están mis impresiones.
Presentación
Harley Benton es la marca blanca de Thoman. Anteriormente, le había regalado un kit de guitarra + amplificador a mi cuñado, con una guitarra tipo strato Harley Benton. La verdad es que, he visto guitarras más caras peor hechas. Lo peor de la guitarra era, como es habitual, la electrónica pero, incluso la madera y los acabados estaban muy bien y, no sonaba mal del todo.
Como me quedó buen regusto de la guitarra Harley Benton, decidí darle una oportunidad a la pantalla de altavoces... al fin y al cabo... ¡montaba 4 Celestion V30!.
Antes de dar el paso definitivo, estuve buscando información sobre la pantalla en Internet y, sorprendentemente, vi que algún usuario la había abierto y estaba hecha de madera laminada (plywood) y, no de tablero aglomerado (DM), como otras pantallas más caras (como la Framus).
El aspecto interior, así como las dimensiones y grosor de las paredes del recinto eras similares a las Marshall y, efectivamente, montaban auténticos V30.
Así que, los ¡dados estaban echados!.
Por ser mercancía voluminosa, el envío vino paletizado en un camión, a diferencia de los típicos pedidos a Thomann, que suelen llegar por UPS.
Costó lo suyo desembalar la pantalla. Se les ha ocurrido meter las ruedas justo en los huecos de las asas, con lo que poder agarrar el asa y extraer la pantalla de la caja fué un tanto engorroso pero... al final salió.
Las ruedas, en vez de ir encajadas (push-pull), van atornilladas y, una vez colocadas, permiten mover la pantalla con gran facilidad (algo que se agradece, dado el tamaño y peso).
Antes de enchufarla, le dí un repaso general a la pantalla y, me quedé gratamente sorprendido. El acabado es perfecto, de la misma calidad que podemos encontrar en una buena pantalla. Las esquinas montan unos refuerzos metálicos pintados en negro mate, un poco más estrechos que los Marshall pero, igualmente útiles.
Las asas, el tolex... todo impecable.
Satisfecho con el aspecto exterior, llegó el momento de probar la pequeñina...
Breaking in
La primera tarea, ante una pantalla nueva de altavoces es realizarles el "rodaje", lo que en inglés se llama el "breaking in". Es bien sabido que todos los elementos electromecánicos del altavoz van adapatandose durante su vida, de forma que no son capaces de entregar su mejor sonido al principio.
Según Celestion, existe un procedimiento de rodaje que nos permite obtener el 95% del sonido, tras hacerle un pequeño rodaje a los altavoces. El 5% restante puede tardar bastante tiempo. De hecho, en mis otros amplificadores, los altavoces han quedado finalmente asentados y entregando su mejor sonido aproximadamente un año después.
Para empezar, hay que trabajar en el canal limpio, con los tonos al medio y con baja ganancia y volumen. durante unos 15 minutos, hay que dejar que se vayan "calentando" los altavoces tocando suave y variado, a bajo volumen.
Una vez realizado el calentamiento, hay que poner a tope el volumen, al mínimo la ganancia, al máximo bajos y medios y, agudos por lo menos a la mitad. Se incrementa la ganancia hasta alcanzar un volumen fuerte pero que sea doloroso y, nos dedicamos a rasgar fuerte acordes de todo tipo, intentando forzar picos en graves, medios y agudos. Durante otros 15 minutos, estos power chords forzarán a la bobina y cono a moverse en todas direcciones y con todas las intensidades, lo que ayudará a asentar el altavoz.
El Sonido
La pregunta del millón.. ¿suena bien?.
¿Que si suena bien?... ¡Madre mía!, suena ¡de putísima madre!.
Los Snobs empezarán a decir que si, a ese precio, los altavoces (y puede que incluso el recinto) estén hechos en China.... ¿Y quéeeeee? ¿qué no está fabricado en China hoy en día, incluidos la mayoría de los componentes electrónicos de tu ordenador, tu televisor, tu teléfono móvil y cualquier cosa que se te ocurra?.
Son auténticos Celestion V30 y suenan como tal, sin lugar a duda (estén hechos donde estén hechos).
Sigo sin entender cómo consigue Thomann, a través de su marca blanca Harley Benton, vender semejante pedazo de pantalla a un precio poco superior al de un solo altavoz. No lo entiendo pero... si estás buscando una 4x12 con voz vintage, ¡comprála antes de que desaparezcan o suban los precios!.
Al principio, la he intentado probar con el cabezal Valvestate 8200 bi-chorus de mi amigo pero, no ha habido suerte. El cabezal parece no funcionar, incluso después de haberlo desmontado y haberle cambiado la válvula original Marshall por una JJ ECC83S nueva.
Después del fracaso con el Valvestate, he decidido "jugarmela" con uno de mis amplificadores. He elegido el Orange Rockerverb 50 y, con él, he realizado toda la rutina de "rodaje" de los altavoces.
Después de "romper" los altavoces, he comenzado a probar varias guitarras con el Orange y la pantalla Harley Benton, gustándome mucho lo que he escuchado.
Después, he apagado el Rockerverb 50 y, he arrancado el Vox Night Train, uno de mis preferidos.
Siendo mi amplificador más pequeño (de unos grandiosos 15W), tenía verdadera curiosidad en escuchar esta pequeña tostadora sonando por una pantalla de 4x12".
¡Buenoooooooooo!. ¡Vaya locura!. Si el NT suena inmenso con su pequeña pantalla de 1x12", escucharlo por esta 4x12" es una auténtica locura. Sus 15W son capaces de mover los altavoces de esta pantalla de 240W con total autoridad. Ni siquiera puedo subir el volumen o la ganancia más allá de las 11 sin empezar a sentir auténtico dolor de oídos.
La LP ha sonado de muerte, la Charvel también pero... la strato... ¡Concierto de Pink Floyd en directo!.
Mañana o durante el fin de semana, tengo planificado probarla con el Koch Studiotone y con el Marshall 1923C (con el que espero el más espectacular de los sonidos y, por eso lo dejo para el final).
Si teno ganas y tiempo, montaré algún video con alguna parte de las pruebas.
Es posible que, debido a que los altavoces no han alcanzado aún su madurez total, me han parecido algo lentos de respuesta al principio, algo que ha ido mejorando a medida que seguía tocando.
Muy al inicio, parecía que las notas se "enganchaban" en el cono, haciendo difíciles los riffs rápidos.
Otra sensación que he tenido, en este primer día, es que los altavoces "rompen" demasiado pronto. Es decir, en los altavoces que ya tengo rodados, consigo un sonido muy limpio en volumenes y ganancias relativamente altas, mientras que en esta nueva pantalla, he tenido que bajar un tanto la ganancia y/o el volumen para conseguir el sonido limpio. De otra forma, es fácil "romper" el sonido y entrar en territorio blues o hard rock.
Supongo que la forma en la que interactúa el amplificador con la pantalla de 4x12" es totalmente distinta a la interacción que tiene con una 2x12" y con una 1x12" pero, vamos, encontrar el sonido deseado es tan fácil como re-ajustar los controles en poco tiempo.
Lo que no hay forma de evitar es la fuerza con la que mueve el aire esta pantalla. He mantenido niveles relativamente bajos en los amplificadores e, incluso el pequeñin de 15W, me han pegado una bofetada sónica del copón. He acabado con los oídos afectados. Y es que, una pantalla de 4x12" necesita buen espacio alrededor, porque provoca un auténtico tsunami sónico. Yo creo que me vibraba hasta el apellido, mientras probaba los equipos. No quiero ni imaginarme la patada que debe dar con un 1959 entregando los 100W, con volumen y ganancia a tope.
El video
He preparado un video en el que podemos ver el detalle constructivo de la pantalla y, posteriormente, una demo de su sonido, utilizando como base una versión gratis (download) de "Shine on You crazy diamonds".
Conclusión
¿Una pantalla 4x12", que monta 4 auténticos Celestion V30, hecha de madera laminada, con las mismas dimensiones y características constructivas que una Marshall 1960A y, a un precio prácticamente similar al coste de un solo altavoz V30?.
Si estás buscando una pantalla 4x12" tipo Vintage y no tienes en consideración este ofertón, estarás perdiendo una gran oportunidad, en mi más sincera opinión. No puedo entender cómo lo hacen para ofertarla a ese precio pero, te aseguro que no echarás de menos una Marshall.
¿Cuál puede ser el único punto "negativo"?. Solo veo uno posible: el valor de reventa. Como somos todos más pijos que un yoyo con luces, el dinero que podremos percibir por revender esta pantalla (por la razón que sea, por apuros económicos, porque no nos cabe...) en un futuro será claramente inferior al que podríamos pedir por una pantalla de una de las famosas marcas (Marshall, Mesa Boogie, etc).
Pero ese punto, que es negativo para el vendedor, será una auténtica bendición para el comprador, el cual obtendrá una fantástica pantalla a precio irrisorio.
Bueno, espero que mi amigo vea con buenos ojos el que yo le siga "calentando" la pantalla, mientras siga almacenada en mi casa. Así, cuando se la lleve, los altavoces estarán suficientemente rodados y le sonarán a música celestial. LOL.
A un amigo le regalaron un cabezal Marshall Valvestate 8200 bi-chorus, un amplificador híbrido que funciona en estéreo y que entrega 100 W RMS por canal.
Esta bestia parda, que utilizaron gente como Panthera, necesita tener un recinto de altavoces conectado a cada canal, en caso contrario el cabezal puede sufrir graves daños.
Mi querido amigo ha "almacenado" el cabezal en mi casa y, yo, por desgracia (o por suerte), no tenía ninguna pantalla que pudiera soportar 200 W en estéreo. Así que, la búsqueda de la pantalla comenzó.
La candidata inmediata, por relación calidad/precio, fué la Marshall 1960A. El precio era demasiado exagerado para probar el cabezal, así que busqué una pantalla que pareciera interesante y que fuera económica, Me sorprendió el precio de la Harely Benton 4x12 Vintage, dado que montaba cuatro altavoces Celestion Vintage 30 (V30). Aunque la configuración de altavoces no fuera quizás la más adecuada para un cabezal claramente metalero como el Valvestate, podía servir para representar el sonido que, tanto a mi amigo como a mí más nos gusta, el hard rock más clásico.
La he podido probar hoy y, aquí están mis impresiones.
Presentación
Harley Benton es la marca blanca de Thoman. Anteriormente, le había regalado un kit de guitarra + amplificador a mi cuñado, con una guitarra tipo strato Harley Benton. La verdad es que, he visto guitarras más caras peor hechas. Lo peor de la guitarra era, como es habitual, la electrónica pero, incluso la madera y los acabados estaban muy bien y, no sonaba mal del todo.
Como me quedó buen regusto de la guitarra Harley Benton, decidí darle una oportunidad a la pantalla de altavoces... al fin y al cabo... ¡montaba 4 Celestion V30!.
Antes de dar el paso definitivo, estuve buscando información sobre la pantalla en Internet y, sorprendentemente, vi que algún usuario la había abierto y estaba hecha de madera laminada (plywood) y, no de tablero aglomerado (DM), como otras pantallas más caras (como la Framus).
El aspecto interior, así como las dimensiones y grosor de las paredes del recinto eras similares a las Marshall y, efectivamente, montaban auténticos V30.
Así que, los ¡dados estaban echados!.
Por ser mercancía voluminosa, el envío vino paletizado en un camión, a diferencia de los típicos pedidos a Thomann, que suelen llegar por UPS.
Costó lo suyo desembalar la pantalla. Se les ha ocurrido meter las ruedas justo en los huecos de las asas, con lo que poder agarrar el asa y extraer la pantalla de la caja fué un tanto engorroso pero... al final salió.
Las ruedas, en vez de ir encajadas (push-pull), van atornilladas y, una vez colocadas, permiten mover la pantalla con gran facilidad (algo que se agradece, dado el tamaño y peso).
Antes de enchufarla, le dí un repaso general a la pantalla y, me quedé gratamente sorprendido. El acabado es perfecto, de la misma calidad que podemos encontrar en una buena pantalla. Las esquinas montan unos refuerzos metálicos pintados en negro mate, un poco más estrechos que los Marshall pero, igualmente útiles.
Las asas, el tolex... todo impecable.
Satisfecho con el aspecto exterior, llegó el momento de probar la pequeñina...
Breaking in
La primera tarea, ante una pantalla nueva de altavoces es realizarles el "rodaje", lo que en inglés se llama el "breaking in". Es bien sabido que todos los elementos electromecánicos del altavoz van adapatandose durante su vida, de forma que no son capaces de entregar su mejor sonido al principio.
Según Celestion, existe un procedimiento de rodaje que nos permite obtener el 95% del sonido, tras hacerle un pequeño rodaje a los altavoces. El 5% restante puede tardar bastante tiempo. De hecho, en mis otros amplificadores, los altavoces han quedado finalmente asentados y entregando su mejor sonido aproximadamente un año después.
Para empezar, hay que trabajar en el canal limpio, con los tonos al medio y con baja ganancia y volumen. durante unos 15 minutos, hay que dejar que se vayan "calentando" los altavoces tocando suave y variado, a bajo volumen.
Una vez realizado el calentamiento, hay que poner a tope el volumen, al mínimo la ganancia, al máximo bajos y medios y, agudos por lo menos a la mitad. Se incrementa la ganancia hasta alcanzar un volumen fuerte pero que sea doloroso y, nos dedicamos a rasgar fuerte acordes de todo tipo, intentando forzar picos en graves, medios y agudos. Durante otros 15 minutos, estos power chords forzarán a la bobina y cono a moverse en todas direcciones y con todas las intensidades, lo que ayudará a asentar el altavoz.
El Sonido
La pregunta del millón.. ¿suena bien?.
¿Que si suena bien?... ¡Madre mía!, suena ¡de putísima madre!.
Los Snobs empezarán a decir que si, a ese precio, los altavoces (y puede que incluso el recinto) estén hechos en China.... ¿Y quéeeeee? ¿qué no está fabricado en China hoy en día, incluidos la mayoría de los componentes electrónicos de tu ordenador, tu televisor, tu teléfono móvil y cualquier cosa que se te ocurra?.
Son auténticos Celestion V30 y suenan como tal, sin lugar a duda (estén hechos donde estén hechos).
Sigo sin entender cómo consigue Thomann, a través de su marca blanca Harley Benton, vender semejante pedazo de pantalla a un precio poco superior al de un solo altavoz. No lo entiendo pero... si estás buscando una 4x12 con voz vintage, ¡comprála antes de que desaparezcan o suban los precios!.
Al principio, la he intentado probar con el cabezal Valvestate 8200 bi-chorus de mi amigo pero, no ha habido suerte. El cabezal parece no funcionar, incluso después de haberlo desmontado y haberle cambiado la válvula original Marshall por una JJ ECC83S nueva.
Después del fracaso con el Valvestate, he decidido "jugarmela" con uno de mis amplificadores. He elegido el Orange Rockerverb 50 y, con él, he realizado toda la rutina de "rodaje" de los altavoces.
Después de "romper" los altavoces, he comenzado a probar varias guitarras con el Orange y la pantalla Harley Benton, gustándome mucho lo que he escuchado.
Después, he apagado el Rockerverb 50 y, he arrancado el Vox Night Train, uno de mis preferidos.
Siendo mi amplificador más pequeño (de unos grandiosos 15W), tenía verdadera curiosidad en escuchar esta pequeña tostadora sonando por una pantalla de 4x12".
¡Buenoooooooooo!. ¡Vaya locura!. Si el NT suena inmenso con su pequeña pantalla de 1x12", escucharlo por esta 4x12" es una auténtica locura. Sus 15W son capaces de mover los altavoces de esta pantalla de 240W con total autoridad. Ni siquiera puedo subir el volumen o la ganancia más allá de las 11 sin empezar a sentir auténtico dolor de oídos.
La LP ha sonado de muerte, la Charvel también pero... la strato... ¡Concierto de Pink Floyd en directo!.
Mañana o durante el fin de semana, tengo planificado probarla con el Koch Studiotone y con el Marshall 1923C (con el que espero el más espectacular de los sonidos y, por eso lo dejo para el final).
Si teno ganas y tiempo, montaré algún video con alguna parte de las pruebas.
Es posible que, debido a que los altavoces no han alcanzado aún su madurez total, me han parecido algo lentos de respuesta al principio, algo que ha ido mejorando a medida que seguía tocando.
Muy al inicio, parecía que las notas se "enganchaban" en el cono, haciendo difíciles los riffs rápidos.
Otra sensación que he tenido, en este primer día, es que los altavoces "rompen" demasiado pronto. Es decir, en los altavoces que ya tengo rodados, consigo un sonido muy limpio en volumenes y ganancias relativamente altas, mientras que en esta nueva pantalla, he tenido que bajar un tanto la ganancia y/o el volumen para conseguir el sonido limpio. De otra forma, es fácil "romper" el sonido y entrar en territorio blues o hard rock.
Supongo que la forma en la que interactúa el amplificador con la pantalla de 4x12" es totalmente distinta a la interacción que tiene con una 2x12" y con una 1x12" pero, vamos, encontrar el sonido deseado es tan fácil como re-ajustar los controles en poco tiempo.
Lo que no hay forma de evitar es la fuerza con la que mueve el aire esta pantalla. He mantenido niveles relativamente bajos en los amplificadores e, incluso el pequeñin de 15W, me han pegado una bofetada sónica del copón. He acabado con los oídos afectados. Y es que, una pantalla de 4x12" necesita buen espacio alrededor, porque provoca un auténtico tsunami sónico. Yo creo que me vibraba hasta el apellido, mientras probaba los equipos. No quiero ni imaginarme la patada que debe dar con un 1959 entregando los 100W, con volumen y ganancia a tope.
El video
He preparado un video en el que podemos ver el detalle constructivo de la pantalla y, posteriormente, una demo de su sonido, utilizando como base una versión gratis (download) de "Shine on You crazy diamonds".
Conclusión
¿Una pantalla 4x12", que monta 4 auténticos Celestion V30, hecha de madera laminada, con las mismas dimensiones y características constructivas que una Marshall 1960A y, a un precio prácticamente similar al coste de un solo altavoz V30?.
Si estás buscando una pantalla 4x12" tipo Vintage y no tienes en consideración este ofertón, estarás perdiendo una gran oportunidad, en mi más sincera opinión. No puedo entender cómo lo hacen para ofertarla a ese precio pero, te aseguro que no echarás de menos una Marshall.
¿Cuál puede ser el único punto "negativo"?. Solo veo uno posible: el valor de reventa. Como somos todos más pijos que un yoyo con luces, el dinero que podremos percibir por revender esta pantalla (por la razón que sea, por apuros económicos, porque no nos cabe...) en un futuro será claramente inferior al que podríamos pedir por una pantalla de una de las famosas marcas (Marshall, Mesa Boogie, etc).
Pero ese punto, que es negativo para el vendedor, será una auténtica bendición para el comprador, el cual obtendrá una fantástica pantalla a precio irrisorio.
Bueno, espero que mi amigo vea con buenos ojos el que yo le siga "calentando" la pantalla, mientras siga almacenada en mi casa. Así, cuando se la lleve, los altavoces estarán suficientemente rodados y le sonarán a música celestial. LOL.
domingo, 27 de febrero de 2011
BIAS: ¿y eso qué és?
Introducción
¡Ah!, los amplificadores a válvulas son maravillosos, suenan fantásticos... hasta que las válvulas dejan de funcionar bien. Las operaciones de substitución de las válvulas del previo son sencillas: se apaga el amplificador, se cambia la válvula en cuestión, se vuelve a encender y todo funciona de maravilla.
Las operaciones de substitución de válvulas de potencia pueden complicarse algo más. La complicación empieza cuando tu amplificador requiere retocar el bias, tras substituir las válvulas.
¿Pero bias no fabricaba brandy?. Mmm...
Vale, ha llegado el momento de aclarar que es el bias (desde un punto de vista guitarrero y poco electrónico) y en que consiste el ajustar el bias en las válvulas de potencia.
El triodo
El triodo es un dispositivo electrónico con tres patas conductoras (triodo, significa 3 caminos, derivado del Griego).
Una de las patas se conecta al polo negativo (cátodo o emisor) y otra de las patas al polo positivo (ánodo, colector, placa o plate, en inglés).
Al calentarse el cátodo, libera los electrones de los que está cargado. Estos electrones negativos, se mueven dentro del vacío de la válvula hacia el ánodo que, al estar fuertemente cargado positivamente, los atrae.
Mientras tuvieramos el cátodo caliente, sin ningún otro elemento regulador, tendríamos un haz de electrones viajando de forma constante entre el cátodo y el ánodo. Pero el triodo es una válvula electrónica y, análogamente a como un grifo regula el flujo del agua, el triodo necesita un tercer elemento para regular el flujo de electrones.
Nuestra tercera pata es la rejilla de control. La rejilla se coloca entre el cátodo y el ánodo y se carga con la misma polaridad que el cátodo.
Cuando está en plena carga, como tanto la rejilla como el cátodo tienen la misma polaridad y voltaje, cualquier electrón emitido por la placa es automáticamente repelido por la rejilla, volviendo a la placa.
A medida que va disminuyendo el nivel de carga de la rejilla, el ánodo (positivo) es capaz de atraer parte de los electrones que no es capaz de repeler la rejilla y, evidentemente, si no hay corriente en la rejilla, todos los electrones emitidos por la placa son atraidos al ánodo.
En el amplificador de guitarra, los triodos son válvulas electrónicas empleadas para amplificar una señal.
El cátodo o emisor, mantiene un bajo voltaje negativo, mientras que el ánodo o colector, tiene un alto voltaje positivo (para poder atraer los electrones liberados).
En el caso que nos ocupa (los amplificadores de guitarra) la señal, tras atravesar las válvulas del previo y el inversor de fase, entran en la válvula de potencia a través de la rejilla. Es decir, a medida que tocamos, la rejilla va variando su voltaje inversamente, de forma que el tamaño e intensidad del haz de electrones entre el cátodo y el ánodo varía.
Los triodos se implementan en electrónica: con componentes de estado sólido, como transistores y; también en forma de tubos de vacío, conocidos como tubos o válvulas electrónicas.
Un transistor requiere tan solo las 3 patas vistas arriba para funcionar, aunque sus nombres cambian: colector = ánodo, emisor = cátodo o placa, base = rejilla de control.
Una válvula requiere como mínimo de 5 patas: las tres descritas arriba y 2 patas más utilizadas para el filamento. El filamento es un trozo de hilo que se calienta al aplicarle una corriente, de forma análoga a cómo los filamentos de las bombillas se calientan. El filamento calienta el cátodo a altas temperaturas. Sin filamento no hay emisión de electrones (no hay sonido).
Por tanto, la válvula de tubo más básica tendrá las siguientes patas:
BIAS
Se define como Bias a la cantidad de voltaje negativo aplicado a la rejilla de un tubo, con respecto a su cátodo o, a la intensidad de la corriente que emana el tubo (en el ánodo) cuando no hay corriente en la rejilla.
Un amplificador que opera en clase A inyectará la señal de entrada (pre-amplificada) en la válvula de potencia a través de la rejilla de control en todo su ciclo. Puesto que la señal de entrada es sinoidal, mostrará picos positivos y negativos o, más bien, la mitad de la curva en positivo y la mitad de la curva en negativo.
El bias marca el punto intermedio (o cero de la onda sinoidal), de forma que toda la señal que entra por la rejilla pueda ser amplificada sin recortes en ninguno de sus picos.
Si nos desviamos de las especificaciones bias de fábrica, lo que obtenemos es un recorte (interrupción del sonido) o por abajo o por arriba (según estemos bajo o sobre el bias de fábrica) de alguna de las fases (o negativa o positiva).
En un amplificador operando en clase AB, el inversor de fase (o driver), separa las fases de la señal y envía cada una, por separado a una válvula (o grupo) de potencia. A grosso modo, la mitad de la onda (positiva) es enviada a una válvula y, la otra mitad (negativa) a otra válvula. Al gestionar solo la mitad de la onda, existe más margen para la amplificación de esa sola mitad.
Al trabajar con solo la mitad de la señal, el margen hasta el recorte es mucho mayor, así como el rango de amplificación posible. Sin embargo, el bias tiene mucha importancia sobre la distorsión crossover.
La distorsión crossover se produce cuando en el ciclo push/pull del amplificador, una válvula deja de trabajar sobre su parte de la onda (positiva, por ejemplo) para darle paso a la válvula que maneja la otra parte de la onda (negativa, por ejemplo).
Durante este periodo de transferencia, un bias incorrecto produce distorsión en la onda final resultante (la suma de la producida por ambas válvulas) en los puntos cercanos a cero (donde se produce el relevo de una a otra válvula).
De nuevo, un alejamiento del bias correcto, incrementará el nivel de distorsión crossover.
Aparte de la fidelidad en la amplificación de la señal sonora original, existen muchos otros aspectos técnicos donde influye el bias. Digamos que el bias representa el punto justo donde la válvula opera con una temperatura óptima, para amplificar de forma óptima la señal con un nivel de distorsión óptimo.
Cathode Biasing
La gran mayoría de amplificadores de baja potencia (hasta 20 ó 30 W) que están usando válvulas de potencia tipo EL84, utilizan el método Cathode Biasing.
En este método el bias se genera por la caída en voltaje a través de una resistencia directamente conectada al cátodo.
La rejilla se referencia a tierra, a través de una resistencia de valor fijo y, la corriente que fluye a través de la resistencia del cátodo produce un voltaje positivo en el cátodo, con respecto a la rejilla. Lo que, en esencia, equivale a hacer la rejilla negativa respecto al cátodo (también negativo).
Los amplificadores que montan válvulas de potencia con Cathode Biasing, no necesitan ajustar el bias al cambiar las válvulas de potencia. Por decirlo de alguna forma, autoajustan el bias automáticamente.
Son generalmente menos eficientes pero, mucho más cómodos, ya que no requieren intervención de un técnico que ajuste el bias correctamente.
Mi Vox Night Train (15W) y mi Koch Studiotone (20W), ambos con válvulas de potencia EL84, son Cathode Biasing y, por tanto, puedo cambiar las válvulas de potencia en cualquier momento. Lo que hace muy fácil probar modelos de distintos fabricantes.
Se apaga el amplificador, se cambia la válvula, se enciende el amplficador y... ¡a tocar!.
Fixed Biasing
La gran mayoría de amplificadores de mayor potencia y, generalmente, los que montan válvulas tipo EL34, 6L6, 6V6, KT66 y KT88 suelen utilizar el método de fixed biasing.
Mediante este método, se establece el bias usando un voltaje CD (corriente continua, pila, batería) negativo en la rejilla con respecto al cátodo.
Este nombre puede resultar confuso porque, el amplificador puede tener un potenciómetro variable (trim pot) que debe ser ajustado, lo que parece contrario a "fijo". Se denomina así por diferenciarlo del método Cathode Biasing y, lo que se cambia es el valor de la resistencia tras cada cambio de válvula de potencia, a partir de ahí y, hasta el próximo cambio, ese valor es "fijo".
Valores objetivo del bias
Puesto que solo tenemos que pelearnos con amplificadores "fixed-biasing", vamos a ver qué valores de bias nos ofrece el fabricante.
El fabricante puede expresarnos el valor de fábrica del bias de dos formas distintas:
Si nos dan el valor en voltios, pueden referirse al voltaje que debe tener la rejilla cuando no hay señal de entrada, a la salida del trim-pot.
Por tanto, los puntos de medición del bias en los amplificadores pueden ser distintos: antes del tubo, en el pin de la rejilla, leemos voltaje; después del tubo, en el pin del ánodo o placa leemos amperaje, generalmente.
Es importante conocer dónde están midiendo nuestros aparatos y, a qué medición se refiere el fabricante cuando nos indica el bias.
Procedimiento de regulación del bias
La ley de Ohm, que relaciona las distintas magnitudes que identifican un circuito, sigue la fórmula:
R = V / I
Es decir, el valor de la resistencia del circuito, es el valor de su voltaje (diferencia de potencial eléctrico) dividido entre la intensidad de la corriente.
Por tanto, un aumento en el valor de la resistencia en ohmnios supone un aumento del voltaje y/o una disminución en la intensidad y, una disminución de la resistencia supondrá una disminución del voltaje y/o un aumento en la intensidad.
El potenciómetro de ajuste del bias es una resistencia que puede tomar diferentes valores (por decir algo, desde 600 Ohms hasta 1 MOhm), cada cambio en el ajuste de dicho potenciómetro variable repercute en la intensidad y voltaje medido tras la resistencia.
Cada vez más frecuentemente, los fabricantes están proporcionando puntos de ajuste del bias en el chasis del amplificador y en la "zona noble" (donde están las válvulas), quedando ocultas las partes peligrosas del circuito, donde se mantienen elevados voltajes e intensidades que pueden matar si se tocan accidentalmente. Los condensadores electrolíticos mantienen sus altas cargas durante mucho tiempo después de haber desconectado el amplificador y, por tanto, un contacto accidental puede ser mortal.
ES ALTAMENTE RECOMENDABLE QUE EL AJUSTE DEL BIAS LO LLEVE A CABO UN TÉCNICO CUALIFICADO, POR EL ALTO RIESGO DE MUERTE ACCIDENTAL.
Los puntos de medición del bias pueden haberse derivado del pin de la rejilla (voltaje) o del pin del ánodo (amperaje), es algo que hay que aclarar con el fabricante.
Para ajustar el bias, necesitaremos: primero localizar los puntos de medición proporcionados por el fabricante, después conocer el valor objetivo (en voltios o amperios), tercero identificar el potenciómetro de ajuste. Como herramientas, necesitaremos un destornillador de punta plana (para mover el tornillo de ajuste del potenciómetro) y, un multímetro, que nos permita realizar lecturas de amperaje y/o voltaje en los puntos de medición.
El procedimiento es sencillo (a la par que peligroso, tal y como hemos advertido). Se lee el voltaje o amperaje que está ofreciendo el tubo o pareja de tubos en ese momento y, se mueve el potenciómetro en uno u otro sentido, delicadamente, hasta obtener la lectura del valor bias objetivo.
Los amplificadores que no cuentan con puntos de medición de bias son los más peligrosos, puesto que requieren realizar mediciones en la "parte baja" del circuito, es decir, donde están los elementos realmente letales y cuyo contacto accidental puede provocar nuestra muerte y, si sobrevivimos, la muerte del amplficador.
Para evitar estos peligros, existen herramientas más seguras de medición, como el BiasMaster de T.A.D., que consisten en colocal un zocalo medidor entre el zócalo del amplfiicador y la nueva válvula, midiendo directamente las magnitudes necesarias (voltaje y/o amperaje) para cada válvula independientemente.
Si el potenciómetro de ajuste sigue en la "zona baja", el riesgo continua de todas formas pero, al menos, seremos capaces de ajustar el bias tanto si nos dan el valor en voltios como en amperios, sin tener que puentear las partes del circuito en la zona peligrosa.
Doble triodos, Pentodos, etc
Hemos visto que el tubo más básico (el triodo) requiere cinco patas para funcionar, sin embargo, la mayoría de los tubos empleados en amplificadores tienen más de 5 patas.
En pre-amplificación, nos encontramos con tubos de 9 pines (12AX7 y familia) y, en potencia, de 8 y 9 pines. ¿Les sobran patas?.
La verdad es que casi todos los tubos de la etapa de pre-amplificación (12AX7 y familia) de un amplificador de guitarra tienen DOS triodos independientes dentro del tubo y, así le crecen las patas:
Los tubos de potencia son, generalmente pentodos y, su número de patas crece según la cantidad de rejillas de control que incorporan. Cada nueva rejilla que se incorpora al tubo tiene una función determinada e intenta solventar alguno de los problemas derivados de la propia naturaleza de las válvulas electrónicas de tubo.
Por ejemplo, se incorporó una segunda rejilla (screen), llamada pantalla, para evitar ciertos problemas derivados de su comportamiento como condensador parasitario, pasando el triodo a convertirse en un tetraodo.
La inclusión de la pantalla, añadió un segundo problema: las emisíones secundarias. Así que se añadió una tercera rejilla de control para controlar las emisiones secundarias. Pasando el tetraodo a convertirse en un Pentodo.
La mayoría de tubos de potencia montados en los amplificadores de guitarra son Pentodos.
Algunos amplificadores vienen con un interruptor que permite utilizar el triodo básico del pentodo, como una forma de bajar la potencia de amplfiicación de dichos tubos (como el caso del Vox Night Train, que viene con un interruptor para cambiar entre Pentodo / Triodo).
Standby del amplificador
¿Por qué ponemos el amplficador en standby unos minutos antes de tocar?.
Igual que los motores diesel requieren que se caliente el filamento que ayuda a provocar la combustión del gasoil, las válvulas necesitan que su cátodo se caliente (mediante los filamentos), para que se establezca el flujo inicial de electrones (nivel de bias en iddle current).
Si esperamos a que esto ocurra, el circuito queda regulado establemente. Si no esperamos a que esto ocurra, al no darse las condiciones de control adecuadas del flujo de electrones, acabamos con la vida de la válvula mucho más rápidamente.
Conjuntos pareados de válvulas (matched sets)
Para amplificadores que siguen el método de fixed-biasing, es una buena idea comprar más válvulas idénticas de las que el amplficador necesitará. ¿Por qué?.
Los matched sets, son conjuntos de válvula que presentan el mismo valor, o muy aproximado, en las distintas variables que se controlan: TC (transconductancia), PC (corriente en placa), etc.
Si nuestro amplificador tiene 2 valvulas de potencia y compramos 4, 6 u 8 válvulas en un conjunto pareado (con las mismas características) entonces, necesitaremos ajustar el bias tan solo para el primer par de válvulas de ese conjunto.
Como el resto de válvulas son idénticas (o casi), los ajustes para el primer par nos servirán para el resto de pares del conjunto y, por tanto, una vez substituyamos el primer par para el que hemos hecho el bias, podremos poner un par nuevo y, enchufar el amplificador sin tener que pelearnos con los ajustes del bias.
¡Ah!, los amplificadores a válvulas son maravillosos, suenan fantásticos... hasta que las válvulas dejan de funcionar bien. Las operaciones de substitución de las válvulas del previo son sencillas: se apaga el amplificador, se cambia la válvula en cuestión, se vuelve a encender y todo funciona de maravilla.
Las operaciones de substitución de válvulas de potencia pueden complicarse algo más. La complicación empieza cuando tu amplificador requiere retocar el bias, tras substituir las válvulas.
¿Pero bias no fabricaba brandy?. Mmm...
Vale, ha llegado el momento de aclarar que es el bias (desde un punto de vista guitarrero y poco electrónico) y en que consiste el ajustar el bias en las válvulas de potencia.
El triodo
El triodo es un dispositivo electrónico con tres patas conductoras (triodo, significa 3 caminos, derivado del Griego).
Una de las patas se conecta al polo negativo (cátodo o emisor) y otra de las patas al polo positivo (ánodo, colector, placa o plate, en inglés).
Al calentarse el cátodo, libera los electrones de los que está cargado. Estos electrones negativos, se mueven dentro del vacío de la válvula hacia el ánodo que, al estar fuertemente cargado positivamente, los atrae.
Mientras tuvieramos el cátodo caliente, sin ningún otro elemento regulador, tendríamos un haz de electrones viajando de forma constante entre el cátodo y el ánodo. Pero el triodo es una válvula electrónica y, análogamente a como un grifo regula el flujo del agua, el triodo necesita un tercer elemento para regular el flujo de electrones.
Nuestra tercera pata es la rejilla de control. La rejilla se coloca entre el cátodo y el ánodo y se carga con la misma polaridad que el cátodo.
Cuando está en plena carga, como tanto la rejilla como el cátodo tienen la misma polaridad y voltaje, cualquier electrón emitido por la placa es automáticamente repelido por la rejilla, volviendo a la placa.
A medida que va disminuyendo el nivel de carga de la rejilla, el ánodo (positivo) es capaz de atraer parte de los electrones que no es capaz de repeler la rejilla y, evidentemente, si no hay corriente en la rejilla, todos los electrones emitidos por la placa son atraidos al ánodo.
En el amplificador de guitarra, los triodos son válvulas electrónicas empleadas para amplificar una señal.
El cátodo o emisor, mantiene un bajo voltaje negativo, mientras que el ánodo o colector, tiene un alto voltaje positivo (para poder atraer los electrones liberados).
En el caso que nos ocupa (los amplificadores de guitarra) la señal, tras atravesar las válvulas del previo y el inversor de fase, entran en la válvula de potencia a través de la rejilla. Es decir, a medida que tocamos, la rejilla va variando su voltaje inversamente, de forma que el tamaño e intensidad del haz de electrones entre el cátodo y el ánodo varía.
Los triodos se implementan en electrónica: con componentes de estado sólido, como transistores y; también en forma de tubos de vacío, conocidos como tubos o válvulas electrónicas.
Un transistor requiere tan solo las 3 patas vistas arriba para funcionar, aunque sus nombres cambian: colector = ánodo, emisor = cátodo o placa, base = rejilla de control.
Una válvula requiere como mínimo de 5 patas: las tres descritas arriba y 2 patas más utilizadas para el filamento. El filamento es un trozo de hilo que se calienta al aplicarle una corriente, de forma análoga a cómo los filamentos de las bombillas se calientan. El filamento calienta el cátodo a altas temperaturas. Sin filamento no hay emisión de electrones (no hay sonido).
Por tanto, la válvula de tubo más básica tendrá las siguientes patas:
- Cátodo o emisor (cargado negativamente, emisor de electrones bajo calentamiento)
- Ánodo o placa o colector (fuertemente cargado positivo, atrae los electrones liberados por el cátodo)
- Rejilla de control o base (regula el flujo de electrones y, está conectado a la señal a amplificar)
- Positivo del filamento (para calentar la placa)
- Negativo del filamento (para calentar la placa)
BIAS
Se define como Bias a la cantidad de voltaje negativo aplicado a la rejilla de un tubo, con respecto a su cátodo o, a la intensidad de la corriente que emana el tubo (en el ánodo) cuando no hay corriente en la rejilla.
Un amplificador que opera en clase A inyectará la señal de entrada (pre-amplificada) en la válvula de potencia a través de la rejilla de control en todo su ciclo. Puesto que la señal de entrada es sinoidal, mostrará picos positivos y negativos o, más bien, la mitad de la curva en positivo y la mitad de la curva en negativo.
El bias marca el punto intermedio (o cero de la onda sinoidal), de forma que toda la señal que entra por la rejilla pueda ser amplificada sin recortes en ninguno de sus picos.
Si nos desviamos de las especificaciones bias de fábrica, lo que obtenemos es un recorte (interrupción del sonido) o por abajo o por arriba (según estemos bajo o sobre el bias de fábrica) de alguna de las fases (o negativa o positiva).
En un amplificador operando en clase AB, el inversor de fase (o driver), separa las fases de la señal y envía cada una, por separado a una válvula (o grupo) de potencia. A grosso modo, la mitad de la onda (positiva) es enviada a una válvula y, la otra mitad (negativa) a otra válvula. Al gestionar solo la mitad de la onda, existe más margen para la amplificación de esa sola mitad.
Al trabajar con solo la mitad de la señal, el margen hasta el recorte es mucho mayor, así como el rango de amplificación posible. Sin embargo, el bias tiene mucha importancia sobre la distorsión crossover.
La distorsión crossover se produce cuando en el ciclo push/pull del amplificador, una válvula deja de trabajar sobre su parte de la onda (positiva, por ejemplo) para darle paso a la válvula que maneja la otra parte de la onda (negativa, por ejemplo).
Durante este periodo de transferencia, un bias incorrecto produce distorsión en la onda final resultante (la suma de la producida por ambas válvulas) en los puntos cercanos a cero (donde se produce el relevo de una a otra válvula).
De nuevo, un alejamiento del bias correcto, incrementará el nivel de distorsión crossover.
Aparte de la fidelidad en la amplificación de la señal sonora original, existen muchos otros aspectos técnicos donde influye el bias. Digamos que el bias representa el punto justo donde la válvula opera con una temperatura óptima, para amplificar de forma óptima la señal con un nivel de distorsión óptimo.
Cathode Biasing
La gran mayoría de amplificadores de baja potencia (hasta 20 ó 30 W) que están usando válvulas de potencia tipo EL84, utilizan el método Cathode Biasing.
En este método el bias se genera por la caída en voltaje a través de una resistencia directamente conectada al cátodo.
La rejilla se referencia a tierra, a través de una resistencia de valor fijo y, la corriente que fluye a través de la resistencia del cátodo produce un voltaje positivo en el cátodo, con respecto a la rejilla. Lo que, en esencia, equivale a hacer la rejilla negativa respecto al cátodo (también negativo).
Los amplificadores que montan válvulas de potencia con Cathode Biasing, no necesitan ajustar el bias al cambiar las válvulas de potencia. Por decirlo de alguna forma, autoajustan el bias automáticamente.
Son generalmente menos eficientes pero, mucho más cómodos, ya que no requieren intervención de un técnico que ajuste el bias correctamente.
Mi Vox Night Train (15W) y mi Koch Studiotone (20W), ambos con válvulas de potencia EL84, son Cathode Biasing y, por tanto, puedo cambiar las válvulas de potencia en cualquier momento. Lo que hace muy fácil probar modelos de distintos fabricantes.
Se apaga el amplificador, se cambia la válvula, se enciende el amplficador y... ¡a tocar!.
Fixed Biasing
La gran mayoría de amplificadores de mayor potencia y, generalmente, los que montan válvulas tipo EL34, 6L6, 6V6, KT66 y KT88 suelen utilizar el método de fixed biasing.
Mediante este método, se establece el bias usando un voltaje CD (corriente continua, pila, batería) negativo en la rejilla con respecto al cátodo.
Este nombre puede resultar confuso porque, el amplificador puede tener un potenciómetro variable (trim pot) que debe ser ajustado, lo que parece contrario a "fijo". Se denomina así por diferenciarlo del método Cathode Biasing y, lo que se cambia es el valor de la resistencia tras cada cambio de válvula de potencia, a partir de ahí y, hasta el próximo cambio, ese valor es "fijo".
Valores objetivo del bias
Puesto que solo tenemos que pelearnos con amplificadores "fixed-biasing", vamos a ver qué valores de bias nos ofrece el fabricante.
El fabricante puede expresarnos el valor de fábrica del bias de dos formas distintas:
- En amperios (por ejemplo: 19 mA)
- En voltios (por ejemplo: -63V)
Si nos dan el valor en voltios, pueden referirse al voltaje que debe tener la rejilla cuando no hay señal de entrada, a la salida del trim-pot.
Por tanto, los puntos de medición del bias en los amplificadores pueden ser distintos: antes del tubo, en el pin de la rejilla, leemos voltaje; después del tubo, en el pin del ánodo o placa leemos amperaje, generalmente.
Es importante conocer dónde están midiendo nuestros aparatos y, a qué medición se refiere el fabricante cuando nos indica el bias.
Procedimiento de regulación del bias
La ley de Ohm, que relaciona las distintas magnitudes que identifican un circuito, sigue la fórmula:
R = V / I
Es decir, el valor de la resistencia del circuito, es el valor de su voltaje (diferencia de potencial eléctrico) dividido entre la intensidad de la corriente.
Por tanto, un aumento en el valor de la resistencia en ohmnios supone un aumento del voltaje y/o una disminución en la intensidad y, una disminución de la resistencia supondrá una disminución del voltaje y/o un aumento en la intensidad.
El potenciómetro de ajuste del bias es una resistencia que puede tomar diferentes valores (por decir algo, desde 600 Ohms hasta 1 MOhm), cada cambio en el ajuste de dicho potenciómetro variable repercute en la intensidad y voltaje medido tras la resistencia.
Cada vez más frecuentemente, los fabricantes están proporcionando puntos de ajuste del bias en el chasis del amplificador y en la "zona noble" (donde están las válvulas), quedando ocultas las partes peligrosas del circuito, donde se mantienen elevados voltajes e intensidades que pueden matar si se tocan accidentalmente. Los condensadores electrolíticos mantienen sus altas cargas durante mucho tiempo después de haber desconectado el amplificador y, por tanto, un contacto accidental puede ser mortal.
ES ALTAMENTE RECOMENDABLE QUE EL AJUSTE DEL BIAS LO LLEVE A CABO UN TÉCNICO CUALIFICADO, POR EL ALTO RIESGO DE MUERTE ACCIDENTAL.
Los puntos de medición del bias pueden haberse derivado del pin de la rejilla (voltaje) o del pin del ánodo (amperaje), es algo que hay que aclarar con el fabricante.
Para ajustar el bias, necesitaremos: primero localizar los puntos de medición proporcionados por el fabricante, después conocer el valor objetivo (en voltios o amperios), tercero identificar el potenciómetro de ajuste. Como herramientas, necesitaremos un destornillador de punta plana (para mover el tornillo de ajuste del potenciómetro) y, un multímetro, que nos permita realizar lecturas de amperaje y/o voltaje en los puntos de medición.
El procedimiento es sencillo (a la par que peligroso, tal y como hemos advertido). Se lee el voltaje o amperaje que está ofreciendo el tubo o pareja de tubos en ese momento y, se mueve el potenciómetro en uno u otro sentido, delicadamente, hasta obtener la lectura del valor bias objetivo.
Los amplificadores que no cuentan con puntos de medición de bias son los más peligrosos, puesto que requieren realizar mediciones en la "parte baja" del circuito, es decir, donde están los elementos realmente letales y cuyo contacto accidental puede provocar nuestra muerte y, si sobrevivimos, la muerte del amplficador.
Para evitar estos peligros, existen herramientas más seguras de medición, como el BiasMaster de T.A.D., que consisten en colocal un zocalo medidor entre el zócalo del amplfiicador y la nueva válvula, midiendo directamente las magnitudes necesarias (voltaje y/o amperaje) para cada válvula independientemente.
Si el potenciómetro de ajuste sigue en la "zona baja", el riesgo continua de todas formas pero, al menos, seremos capaces de ajustar el bias tanto si nos dan el valor en voltios como en amperios, sin tener que puentear las partes del circuito en la zona peligrosa.
Doble triodos, Pentodos, etc
Hemos visto que el tubo más básico (el triodo) requiere cinco patas para funcionar, sin embargo, la mayoría de los tubos empleados en amplificadores tienen más de 5 patas.
En pre-amplificación, nos encontramos con tubos de 9 pines (12AX7 y familia) y, en potencia, de 8 y 9 pines. ¿Les sobran patas?.
La verdad es que casi todos los tubos de la etapa de pre-amplificación (12AX7 y familia) de un amplificador de guitarra tienen DOS triodos independientes dentro del tubo y, así le crecen las patas:
- cátodo 1
- ánodo 1
- rejilla 1
- cátodo 2
- ánodo 2
- rejilla 2
- positivo filamento 1
- positivo filamento 2
- negativo común filamentos
Los tubos de potencia son, generalmente pentodos y, su número de patas crece según la cantidad de rejillas de control que incorporan. Cada nueva rejilla que se incorpora al tubo tiene una función determinada e intenta solventar alguno de los problemas derivados de la propia naturaleza de las válvulas electrónicas de tubo.
Por ejemplo, se incorporó una segunda rejilla (screen), llamada pantalla, para evitar ciertos problemas derivados de su comportamiento como condensador parasitario, pasando el triodo a convertirse en un tetraodo.
La inclusión de la pantalla, añadió un segundo problema: las emisíones secundarias. Así que se añadió una tercera rejilla de control para controlar las emisiones secundarias. Pasando el tetraodo a convertirse en un Pentodo.
La mayoría de tubos de potencia montados en los amplificadores de guitarra son Pentodos.
Algunos amplificadores vienen con un interruptor que permite utilizar el triodo básico del pentodo, como una forma de bajar la potencia de amplfiicación de dichos tubos (como el caso del Vox Night Train, que viene con un interruptor para cambiar entre Pentodo / Triodo).
Standby del amplificador
¿Por qué ponemos el amplficador en standby unos minutos antes de tocar?.
Igual que los motores diesel requieren que se caliente el filamento que ayuda a provocar la combustión del gasoil, las válvulas necesitan que su cátodo se caliente (mediante los filamentos), para que se establezca el flujo inicial de electrones (nivel de bias en iddle current).
Si esperamos a que esto ocurra, el circuito queda regulado establemente. Si no esperamos a que esto ocurra, al no darse las condiciones de control adecuadas del flujo de electrones, acabamos con la vida de la válvula mucho más rápidamente.
Conjuntos pareados de válvulas (matched sets)
Para amplificadores que siguen el método de fixed-biasing, es una buena idea comprar más válvulas idénticas de las que el amplficador necesitará. ¿Por qué?.
Los matched sets, son conjuntos de válvula que presentan el mismo valor, o muy aproximado, en las distintas variables que se controlan: TC (transconductancia), PC (corriente en placa), etc.
Si nuestro amplificador tiene 2 valvulas de potencia y compramos 4, 6 u 8 válvulas en un conjunto pareado (con las mismas características) entonces, necesitaremos ajustar el bias tan solo para el primer par de válvulas de ese conjunto.
Como el resto de válvulas son idénticas (o casi), los ajustes para el primer par nos servirán para el resto de pares del conjunto y, por tanto, una vez substituyamos el primer par para el que hemos hecho el bias, podremos poner un par nuevo y, enchufar el amplificador sin tener que pelearnos con los ajustes del bias.
domingo, 13 de febrero de 2011
Prueba PA: Yamaha Stagepas 300
Introducción
Tocar con pistas de acompañamiento me resulta interesante por varias razones. Por un lado, evito el aburrimiento de ponerme a tocar la guitarra sin ningún sentido, por otro lado, me ayuda a "acoplarme" al grupo de "músicos virtuales". También, me permite volcar mis mezclas sin la guitarra en MP3 y reproducirlas para tocar encima.
En definitiva, es una herramienta básica para mi aprendizaje y desarrollo como guitarrista, a falta de un grupo real, con músicos reales con los que pueda compartir experiencias y experimentos.
Utilizo un reproductor MP3 (Sony Walkman) para guardar y reproducir las pistas de acompañamiento y, hasta hace bien poco, utilicé una cadena Hi-Fi para reproducir el Walkman a través de su entrada de línea auxiliar.
El problema básico de las cadenas Hi-Fi típicas domésticas es su falta de potencia, cuando intentamos tocar con un amplificador de guitarra encima. He probado con cadenas de 150W por canal y se quedan muy cortas. El motivo tal vez sea la eficiencia de los altavoces. Los altavoces de los amplificadores de guitarra tienen una gran capacidad de mover aire, algo que no puedes lograr con los pequeños altavoces de las cadenas Hi-Fi típicas.
Durante un cierto tiempo, he ido a ensayar a Bandasonora y, en sus locales había equipos PA baratos que, si bien se quedaban algo cortos, tenían más potencia que los equipos Hi-Fi que he probado. En parte, supongo, debido a que el tamaño de los altavoces es mayor y, posiblemente, son más eficientes que los Hi-Fi.
Así que, me dediqué a buscar una solución económica, no exagerada, que me permitiera disfrutar mejor de las pistas de acompañamiento.
He valorado varias soluciones. Peavey era un buen candidato, ya que es un excelente constructor de amplificadores de guitarra. Los productos de Yamaha siempre han tenido una calidad "suficiente", los suele haber mejores pero, por el precio, son siempre buenos. Luego estaban otras soluciones como T.Racks (la marca blanca de Thomann) o Behringer, con las que se podían conseguir más watios a menos precio.
Mi propia experiencia con los equipos PA de Behringer en Bandasonora, me hicieron huir de la idea. Ok, moriré en Behringer si no encuentro una solución aceptable por el mismo precio pero, si puedo, la evito.
Los equipos de T.Racks me llamaron bastante la atención pero, al final, o estaban muy por debajo o muy por encima de la potencia que iba buscando (un tanto equivocadamente).
Peavey se quedaba corto en potencia y, Yamaha parecía tener la potencia necesaria y, mi fé en sus productos (todo lo que he probado de Yamaha, incluídas guitarras, me ha impresionado gratamente, especialmente por su precio), así que acabé decidiéndome por el Yamaha Stagepas 300, comprando adicionalmente, un par de soportes para los altavoces y un adaptador Stagepas para los soportes.
Presentación
El equipo viene todo empaquetado en una caja de considerables dimensiones, bien embalado y protegido contra los golpes.
Una de las cosas que sorprende es que abres la caja y solo ves dos altavoces... hmmm... ¿dónde está el amplificador?.
Resulta que ambos altavoces tienen un rebaje en su parte posterior, formando una caja. En uno de los altavoces se guarda, perfectamente integrado el amplificador.
El hueco del otro altavoz (con su tapa correspondiente), tiene espacio suficiente para guardar los cables de los altavoces e incluso algún que otro micrófono. Por tanto, constituye un equipo altamente portable y que ocupa el espacio que ocupan ambos altavoces, una vez guardado.
Las asas superiores de los altavoces facilitan su transporte, resultando muy cómodo mover "todo el equipo" y, muy fácil y rápido su despliegue y montaje.
El kit incluye un par de cables de altavoz, con conectores jack mono de unos 3 metros de longitud. Lo que se hace un tanto corto para un equipo PA (ve pensando en comprar cables de longitud adecuada a tus necesidades). No admite otro tipo de cable de altavoz.
El mezclador-amplificador, dispone de 4 canales mono y 2 canales estéreo. Los canales mono admiten entradas de micrófono o línea/instrumento (mediante un interruptor pulsador) y, se les puede añadir un envío a un efecto de reverberación, cuyo nivel es único para todos los canales.
Ecualizador de 2 bandas (agudos y graves) en todos los canales.
Tiene salida para altavoces pasivos (los que vienen con el kit), para altavoces activos y, para línea. El nivel de salida de los pasivos se controla con el botón Master, mientras que el de las otras dos salidas se regula con el botón Monitor.
Un botón speech/music permite cambiar el modo de funcionamiento del amplificador entre voz y música.
Fabricado en China (como casi todo hoy en día), tiene un acabado excelente y, todo parece sólido, duradero y de calidad.
¿Cómo suena?
No me cabe ninguna duda, el sonido es EXCELENTE. Todas las frecuencias están bien representadas y, aunque teóricamente debiera de representar pobremente los bajos (según el rango de frecuencias nominal en la descripción técnica), resulta tener una espectacular patada en bajos.
Comparado con mis recuerdos de como suena un Behringer, no hay color. Los Behringer que he probado suenan a caja de zapatos, mientras que el sonido de este Yamaha Stagepas 300 representa con mucha calidad las frecuencias (incluso, las que teóricamente no es capaz de representar).
¿Cómo peta?
Amigo Sancho, con la Iglesia hemos topado.
150W por canal parece mucho watio, teniendo en cuenta que el amplificador de guitarra más potente que tengo "sólo" ofrece 50W.
Pero, como siempre, los watios no nos cuentan toda la historia. Lo que siempre importa al final es la eficiencia de los altavoces y, aunque éstos, nominalmente son capaces de dar 112 dB a 1 m, está claro que el amplificador-mezclador no puede alimentarlos con suficiente chicha.
Como la mayoría de estos mezcladores-amplificadores, tiene un display con leds con el nivel de salida y, claro, como en todos los equipos de transistores, el mantener el nivel de salida constantemente en la zona roja acaba "friendo" el amplificador.
Tanto los niveles de los canales con el Master, tienen una marca en su dial (cerca de al 75% de su recorrido) que indica su posición más adecuada.
Posiblemente, el amplficador funcione de maravilla a esos niveles, sin saturación ni clipping interno pero, a esos niveles, la PA no hace nada que no pueda hacer una minicadena Hi-Fi (vale, mueve más aire y representa mejor los bajos, poco más).
En la práctica, he situado el nivel del canal a tope y, el Master, pasada la "raya", controlando que el indicador de clipping no destelle contínuamente. Eso me da un nivel aceptable, tal vez para tocar con un amplificador de transistores, donde puedo regular bien el volumen sin perder la calidad del sonido (bueno, la calidad de transistores, claro).
Este equipo PA no es capaz de callarle la boca ni al más pequeño de mis amplificadores. El Vox Night Train, con su 15W valvulares y un altavoz simple de 12" se come a la PA con patatas, aún a niveles muy bajos.
El master de la PA se puede subir más pero... empieza el clipping permanente que, aunque no parece afectar gravemente a la calidad del sonido, puede freir el amplificador-mezclador.
Conclusión
Es un equipo que NO sirve para una situación de grupo. No veo este equipo con capacidad para competir contra un bajo, una batería ni una guitarra. Puede servir para dar pequeñas conferencias, a un grupo muy pequeño de gente y en espacios pequeños.
Puede ser excelente para montar una fiesta con los amigos y escuchar la música mientras bailas, bebes y no conduces. Podría incluso servir para tocar en casa, siempre y cuando tu amplificador fuera de pocos watios (preferentemente, de transistores) pero, si tu pasión son las válvulas, el equipo se queda corto.
En cuanto a calidad de acabados y sonido, excelente por el precio.
En cuanto a transportabilidad, excelente. Un sistema muy bien pensado, cómodo y resultón.
En cuanto a potencia, muy limitado y, casi cercano a una cadena Hi-Fi.
Está claro que 150W de transistores por canal son muy POCOS watios para competir contra 15W valvulares. Estoy empezando a sospechar que, para ir bien, harían falta de 300 a 500W por canal para poder poner los amplificadores a un volumen razonable donde se respetara el sonido valvular.
En fín, de momento, es posible que intente acallar mis amplificadores con el TAD Silencer.
Tocar con pistas de acompañamiento me resulta interesante por varias razones. Por un lado, evito el aburrimiento de ponerme a tocar la guitarra sin ningún sentido, por otro lado, me ayuda a "acoplarme" al grupo de "músicos virtuales". También, me permite volcar mis mezclas sin la guitarra en MP3 y reproducirlas para tocar encima.
En definitiva, es una herramienta básica para mi aprendizaje y desarrollo como guitarrista, a falta de un grupo real, con músicos reales con los que pueda compartir experiencias y experimentos.
Utilizo un reproductor MP3 (Sony Walkman) para guardar y reproducir las pistas de acompañamiento y, hasta hace bien poco, utilicé una cadena Hi-Fi para reproducir el Walkman a través de su entrada de línea auxiliar.
El problema básico de las cadenas Hi-Fi típicas domésticas es su falta de potencia, cuando intentamos tocar con un amplificador de guitarra encima. He probado con cadenas de 150W por canal y se quedan muy cortas. El motivo tal vez sea la eficiencia de los altavoces. Los altavoces de los amplificadores de guitarra tienen una gran capacidad de mover aire, algo que no puedes lograr con los pequeños altavoces de las cadenas Hi-Fi típicas.
Durante un cierto tiempo, he ido a ensayar a Bandasonora y, en sus locales había equipos PA baratos que, si bien se quedaban algo cortos, tenían más potencia que los equipos Hi-Fi que he probado. En parte, supongo, debido a que el tamaño de los altavoces es mayor y, posiblemente, son más eficientes que los Hi-Fi.
Así que, me dediqué a buscar una solución económica, no exagerada, que me permitiera disfrutar mejor de las pistas de acompañamiento.
He valorado varias soluciones. Peavey era un buen candidato, ya que es un excelente constructor de amplificadores de guitarra. Los productos de Yamaha siempre han tenido una calidad "suficiente", los suele haber mejores pero, por el precio, son siempre buenos. Luego estaban otras soluciones como T.Racks (la marca blanca de Thomann) o Behringer, con las que se podían conseguir más watios a menos precio.
Mi propia experiencia con los equipos PA de Behringer en Bandasonora, me hicieron huir de la idea. Ok, moriré en Behringer si no encuentro una solución aceptable por el mismo precio pero, si puedo, la evito.
Los equipos de T.Racks me llamaron bastante la atención pero, al final, o estaban muy por debajo o muy por encima de la potencia que iba buscando (un tanto equivocadamente).
Peavey se quedaba corto en potencia y, Yamaha parecía tener la potencia necesaria y, mi fé en sus productos (todo lo que he probado de Yamaha, incluídas guitarras, me ha impresionado gratamente, especialmente por su precio), así que acabé decidiéndome por el Yamaha Stagepas 300, comprando adicionalmente, un par de soportes para los altavoces y un adaptador Stagepas para los soportes.
Presentación
El equipo viene todo empaquetado en una caja de considerables dimensiones, bien embalado y protegido contra los golpes.
Una de las cosas que sorprende es que abres la caja y solo ves dos altavoces... hmmm... ¿dónde está el amplificador?.
Resulta que ambos altavoces tienen un rebaje en su parte posterior, formando una caja. En uno de los altavoces se guarda, perfectamente integrado el amplificador.
El hueco del otro altavoz (con su tapa correspondiente), tiene espacio suficiente para guardar los cables de los altavoces e incluso algún que otro micrófono. Por tanto, constituye un equipo altamente portable y que ocupa el espacio que ocupan ambos altavoces, una vez guardado.
Las asas superiores de los altavoces facilitan su transporte, resultando muy cómodo mover "todo el equipo" y, muy fácil y rápido su despliegue y montaje.
El kit incluye un par de cables de altavoz, con conectores jack mono de unos 3 metros de longitud. Lo que se hace un tanto corto para un equipo PA (ve pensando en comprar cables de longitud adecuada a tus necesidades). No admite otro tipo de cable de altavoz.
El mezclador-amplificador, dispone de 4 canales mono y 2 canales estéreo. Los canales mono admiten entradas de micrófono o línea/instrumento (mediante un interruptor pulsador) y, se les puede añadir un envío a un efecto de reverberación, cuyo nivel es único para todos los canales.
Ecualizador de 2 bandas (agudos y graves) en todos los canales.
Tiene salida para altavoces pasivos (los que vienen con el kit), para altavoces activos y, para línea. El nivel de salida de los pasivos se controla con el botón Master, mientras que el de las otras dos salidas se regula con el botón Monitor.
Un botón speech/music permite cambiar el modo de funcionamiento del amplificador entre voz y música.
Fabricado en China (como casi todo hoy en día), tiene un acabado excelente y, todo parece sólido, duradero y de calidad.
¿Cómo suena?
No me cabe ninguna duda, el sonido es EXCELENTE. Todas las frecuencias están bien representadas y, aunque teóricamente debiera de representar pobremente los bajos (según el rango de frecuencias nominal en la descripción técnica), resulta tener una espectacular patada en bajos.
Comparado con mis recuerdos de como suena un Behringer, no hay color. Los Behringer que he probado suenan a caja de zapatos, mientras que el sonido de este Yamaha Stagepas 300 representa con mucha calidad las frecuencias (incluso, las que teóricamente no es capaz de representar).
¿Cómo peta?
Amigo Sancho, con la Iglesia hemos topado.
150W por canal parece mucho watio, teniendo en cuenta que el amplificador de guitarra más potente que tengo "sólo" ofrece 50W.
Pero, como siempre, los watios no nos cuentan toda la historia. Lo que siempre importa al final es la eficiencia de los altavoces y, aunque éstos, nominalmente son capaces de dar 112 dB a 1 m, está claro que el amplificador-mezclador no puede alimentarlos con suficiente chicha.
Como la mayoría de estos mezcladores-amplificadores, tiene un display con leds con el nivel de salida y, claro, como en todos los equipos de transistores, el mantener el nivel de salida constantemente en la zona roja acaba "friendo" el amplificador.
Tanto los niveles de los canales con el Master, tienen una marca en su dial (cerca de al 75% de su recorrido) que indica su posición más adecuada.
Posiblemente, el amplficador funcione de maravilla a esos niveles, sin saturación ni clipping interno pero, a esos niveles, la PA no hace nada que no pueda hacer una minicadena Hi-Fi (vale, mueve más aire y representa mejor los bajos, poco más).
En la práctica, he situado el nivel del canal a tope y, el Master, pasada la "raya", controlando que el indicador de clipping no destelle contínuamente. Eso me da un nivel aceptable, tal vez para tocar con un amplificador de transistores, donde puedo regular bien el volumen sin perder la calidad del sonido (bueno, la calidad de transistores, claro).
Este equipo PA no es capaz de callarle la boca ni al más pequeño de mis amplificadores. El Vox Night Train, con su 15W valvulares y un altavoz simple de 12" se come a la PA con patatas, aún a niveles muy bajos.
El master de la PA se puede subir más pero... empieza el clipping permanente que, aunque no parece afectar gravemente a la calidad del sonido, puede freir el amplificador-mezclador.
Conclusión
Es un equipo que NO sirve para una situación de grupo. No veo este equipo con capacidad para competir contra un bajo, una batería ni una guitarra. Puede servir para dar pequeñas conferencias, a un grupo muy pequeño de gente y en espacios pequeños.
Puede ser excelente para montar una fiesta con los amigos y escuchar la música mientras bailas, bebes y no conduces. Podría incluso servir para tocar en casa, siempre y cuando tu amplificador fuera de pocos watios (preferentemente, de transistores) pero, si tu pasión son las válvulas, el equipo se queda corto.
En cuanto a calidad de acabados y sonido, excelente por el precio.
En cuanto a transportabilidad, excelente. Un sistema muy bien pensado, cómodo y resultón.
En cuanto a potencia, muy limitado y, casi cercano a una cadena Hi-Fi.
Está claro que 150W de transistores por canal son muy POCOS watios para competir contra 15W valvulares. Estoy empezando a sospechar que, para ir bien, harían falta de 300 a 500W por canal para poder poner los amplificadores a un volumen razonable donde se respetara el sonido valvular.
En fín, de momento, es posible que intente acallar mis amplificadores con el TAD Silencer.
martes, 1 de febrero de 2011
Primacoustic London 12A Studio Kit: ¿toma el control de tu habitación?
Introducción
Sigo intentando mejorar la acústica de mi ¿sala de control?. He comprobado con horror como una mezcla que suena bien escuchada por los monitores se convierte en un archivo MP3 realmente malo. He probado corregir los problemas de ecualización primero con una solución software: IK Multimedia ARC.
ARC ayuda bastante pero, presenta un sonido muy "lavado" y, aunque ayuda a corregir las deficiencias modales de la sala, no ayuda en otros problemas típicos derivados del exceso de reflexiones cercanas (fluttering echo, filtro peine, por ejemplo), como he podido comprobar tras grabar la voz con un Rode NT2-A.
En las pruebas de grabación de la voz se han creado reflexiones que han "doblado" algunas palabras, con un desfase temporal inadecuado, quedando el resultado borroso. Aunque no se ha visto afectada toda la pista, hay trozos que presentan problemas claramente derivados de las reflexiones cercanas.
El filtro T.Bone Micscreen no parece ayudar demasiado a proteger de las reflexiones al sensible micrófono de membrana grande.
En esta situación, me he visto empujado a ir un paso más allá: tratar la habitación acústicamente; algo que he evitado por dos motivos fundamentales: el elevado coste y su "alteración estética".
¿Por dónde empezar cuando no se tienen conocimientos técnicos suficientes?.
Me ha parecido una idea aceptable el intentar resolver los problemas de la habitación mediante la compra de uno de esos kits para pequeños home studios.
Después de bucear en muchos foros, parece que nadie aboga por esta solución. De entre los que la "soportan", casi todos coinciden en que una solución a base de espuma de alta densidad NO soluciona nada y, además, tiene problemas de durabilidad (al parecer, la luz solar y otros agentes atacan a la espuma, que acaba deshaciéndose, con el consiguiente impacto negativo en el look de tu estudio.
Como mal menor, se aceptan las soluciones no basadas en espuma de alta densidad.
Después de ver las distintas ofertas de este tipo, me pareció como la mejor opción Primacoustic London 12A Studio Kit. En primer lugar, los paneles eran de fibra de vidrio (en vez de espuma) y, en segundo lugar, parecía venir con un sistema de anclaje de los paneles totalmente reversible. Puesto que esta no es mi casa definitiva, me interesaba una solución que se pudiera instalar, desistalar y trasladar a otro entorno.
Rompiendo otra vez el crédito de la tarjetita, he comprado el kit y, aquí dejo mi experiencia.
Presentación
Todo el kit viene empaquetado en una caja de considerables dimensiones, marcadas por los dos paneles de "control de bajos". Viene bien empaquetado e incluye 100 tacos y 100 tornillos para sujetar los anclajes de los paneles e incluye también una broca (cosa curiosa). Finalmente, todos los anclajes de los paneles vienen también incluídos en el pack.
Un bonito tríptico de propaganda (en inglés) sobre sus maravillos productos y, ni un puñetero manual que ayude a adivinar "cómo me la maravillaría yo". Por suerte, en su web, existe una guía de instalación (en inglés, también) perfectamente clara y fácil de seguir, además de algún video demostrativo (también en inglés), con lo que la tarea de planificar la instalación se hace más evidente.
Los paneles
Lo primero que hice fué curiosear los paneles... ¿de qué están hechos?, ¿cómo están construidos?, ¿qué tienen de especial?.
Primera decepción. Los paneles son placas de lana de fibra de vidrio compactadas, que han sido recubiertas por algún tipo de barniz (resina epoxi, supongo), para evitar que la lana se desmelene y, cubriéndolo todo, una tela (según la propaganda, acústicamente neutra), pegada a su parte posterior.
Una cosa curiosa, el producto dice que los paneles están fabricados en China, mientras que el ensamblado se ha hecho en Canadá. ¿Qué hacen los Canadienses que no puedan hacer bien los Chinos, en algo tan simple?. Sospecho que esta es la escusa barata para elevar excesivamente el precio de un conjunto de paneles de lana de fibra de vidrio muy por encima de su valor de coste.
Vamos, que he visto que el metro cuadrado de fibra de vidrio en el Brico Depot va a unos 2 Euros.
Las 8 "columnas de control" son, aproximadamente, unos 3 metros cuadrados.
Las 2 "columnas anchas" son, aproximadamente, unos 1,5 metros cuadrados.
Las 12 "baldosas" son, aproximadamente, unos 1,1 metros cuadrados.
¡¡¡En total, unos 5,6 metros cuadrados que, a 2 Euros, son 11,2 Euros!!!
Vale, están los anclajes en acero, troquelados.
En total hay 28 para los paneles "normales" y 8 especiales para los paneles esquinados.
Primacoustic vende 24 broadway impalers al precio de 46 Euros. Venga, vamos a comprar 2 packs de 24 para tener los 28 necesarios: son 92 Euros.
Los 8 impalers para los esquineros se venden por 69 euros.
Sumando todo, vamos por 172,2 Euros.
Pongamos una tela adecuada, a unos 5 Euros el metro y, que necesitemos 3 veces los metros lineales de los paneles, es decir unos 18 metros, por 5 Euros... 90 Euros.
Vale, ya llevamos 262,2 Euros.
En definitiva, que sumando los tacos, tornillos, el barniz epoxi, la cola para pegar la tela al panel, etc, que por unos 300 Euros, si eres un manitas, te los haces tú mismo y, además, le colocas la tela que te da la gana que, al fin y al cabo, van a decorar o estropear la imagen de tu estudio.
Si lo hubieran fabricado totalmente en China, puesto que el precio de la mano de obra es despreciable y, envían toneladas de material (con lo que los costes de envío bajan considerablemente), a lo mejor teníamos un producto terminado por 400 Euros.
Hasta los 722 que cuesta... pues eso... ¡que me lo expliquen!.
Si bien, el aspecto de los paneles es resultón, su olor es sumamente desagradable. Digo yo que, por el precio, podrían haber incluído alguna esencia de esos perfumes que tanto gustan a los asiáticos.
La Instalación
Bueno, he de reconocer que, aunque lleva su tiempo, es bastante fácil pero... ¿hace falta complicarse tanto la vida?.
He sopesado en la mano los paneles e, incluso los más grandes, son muy livianos, fáciles de manejar con una sola mano.
El sistema de anclaje consiste en colocar 1 "impaler" para las piezas cuadradas pequeñas, 2 "impalers" para las columnas de "control" y 4 impalers especiales para las piezas esquineras.
Los impalers normales se montan con 2 tornillos y, los esquineros requieren 4 (aunque yo los he instalado con dos tornillos en diagonal, que ya está bien la broma, hombre).
Los tornillos y tacos son del 6 que, sinceramente, están sobredimensionados para el peso de los paneles.
Si te pones a sumar, 8 columnas de control requieren (2 x 2 x 8 = 32 tornillos), 2 columnas esquineras (2 x 4 x 4 = 16 tornillos) y 12 paneles cuadrados (12 x 2 = 24 tornillos). En total, 72 tornillos. ¡¡¡72 agujeritos en la pared!!!.
En mi humilde opinión, TODOS los paneles, excepto los esquineros, podrían colocarse sin temor alguno a que cayeran, utilizando una cantidad adecuada de cinta velcro, lo que reduciría el tiempo de instalación a algo realmente irrisorio. Los únicos paneles que, posiblemente, necesiten los anclajes especiales son los esquineros, el resto, con velcro industrial van sobrados.
Pero, si quieres seguir la instalación recomendada, pues eso, paciencia.
Yo he creado 3 líneas rectas utilizando 6 chinchetas y un hilo, que me daban: el nivel superior de ajuste de los paneles, la posición del impaler superior y la posición del impaler inferior.
¿Y, una vez montado, qué tal queda?.
He de reconocer que le da un aspecto de estudio "profesional" a la habitación. Los paneles están bien acabados y, la tela elegida tiene un color neutro que encaja muy bien en el entorno, no desentonando nada.
Eso sí, me he quedado sin pósters.
De la teoría a la práctica
¿Estudio LEDE?
Dos son las ideas básicas que "sustentan" la bondad de este kit: el equilibrio estéreo y la creación de un espacio LEDE.
¿Qué narices es un espacio LEDE?.
LEDE significa Live End / Dead End (o sea, Parte Viva / Parte Muerta).
El concepto se basa en dividir la habitación en dos zonas de igual tamaño, una zona viva (con reflexiones y su canesú) y una zona muerta (donde no se acepta más rebote que los que pilla el ingeniero de sonido).
La mayoría del kit debería ser instalado en la parte muerta (alrededor del punto de escucha), para "matar" las reflexiones cercanas, que son muy malas, malísimas, vaya.
En la parte viva, básicamente se instalarían los paneles cuadrados para ayudar a la difusión del sonido.
Todo esto es muy bonito pero, a ver dónde tiene cada uno su estudio casero y, qué formas, puertas, ventanas, librerías, armarios, radiadores y demás juguetitos malignos tiene la puñetera habitación.
O sea, que en mi caso, he hecho lo que me ha permitido el espacio y, aunque entiendo la teoría que hay detrás, he preferido "meter toda la carne" en los laterales y parte posterior del centro de escucha porque, delante, ni la ventana ni el radiador ni las dos puñeteras puertas me dejan espacio para virguerías.
Así que no sé si ha quedado muy LEDE la cosa pero, mi mujer dice que ha quedado la LECHE.
Muy bonito, pero... ¿funciona o qué?
Después de la paliza del montaje, se hizo demasiado tarde como para poder probar mi "nuevo" estudio como era menester. Eso y, la mosca detrás de la oreja, con auténtico terror a probar y descubrir que me habían soplado un dinero que voy a tardar meses en devolver por un montón de basura de obra reciclada.
Aún tardé un día más en hacer la prueba. Lleno de terror, enciendo la tarjeta, los monitores y cargo la pieza en la que estaba trabajando justo antes de meterme en todo este fregado.
Hummm... ha desaparecido gran parte del "boom-boom" molesto y, es más fácil trabajar con las reverberaciones ahora. Mezclo con los monitores y hago un "bounce" de la mezcla, convertida a MP3.
¡Vaya!, por primera vez se parece bastante el sonido del MP3 al sonido que he conseguido a través de los monitores. La mezcla sigue presentando problemas pero, por primerísima vez, se ha trasladado sin que los medios se hinchen como globos y sin que los bajos me dejen la cabeza como un bombo.
¿Efecto placebo?.
Mi analítico cerebro coge las riendas de mi corazón desbocado y, el diablillo de la izquierda me comenta: "oye, que lo mismo QUIERES escuchar una mejora porque te ha costado un huevo y parte del otro. Coge el micrófono del ARC y comprueba si se han corregido los problemas de ecualización".
Me espero un día más para hacer la prueba con el ARC, no vaya a ser que me den arcadas.
Monto el micro, lanzo la aplicación y me dedico a tomar 24 muestras en el punto de escucha y alrededores (lo que incluye el sofá donde holgazanea la perra, cuando mezclo con cascos, claro).
Aquí los dos gráficos (¡Ay, que me da la risa tonta!):
Primero, tal y como estaba antes de intentar curar las pupitas con el kit de Primacoustic:
Y, este el gráfico después del "tratamiento":
Sigo intentando mejorar la acústica de mi ¿sala de control?. He comprobado con horror como una mezcla que suena bien escuchada por los monitores se convierte en un archivo MP3 realmente malo. He probado corregir los problemas de ecualización primero con una solución software: IK Multimedia ARC.
ARC ayuda bastante pero, presenta un sonido muy "lavado" y, aunque ayuda a corregir las deficiencias modales de la sala, no ayuda en otros problemas típicos derivados del exceso de reflexiones cercanas (fluttering echo, filtro peine, por ejemplo), como he podido comprobar tras grabar la voz con un Rode NT2-A.
En las pruebas de grabación de la voz se han creado reflexiones que han "doblado" algunas palabras, con un desfase temporal inadecuado, quedando el resultado borroso. Aunque no se ha visto afectada toda la pista, hay trozos que presentan problemas claramente derivados de las reflexiones cercanas.
El filtro T.Bone Micscreen no parece ayudar demasiado a proteger de las reflexiones al sensible micrófono de membrana grande.
En esta situación, me he visto empujado a ir un paso más allá: tratar la habitación acústicamente; algo que he evitado por dos motivos fundamentales: el elevado coste y su "alteración estética".
¿Por dónde empezar cuando no se tienen conocimientos técnicos suficientes?.
Me ha parecido una idea aceptable el intentar resolver los problemas de la habitación mediante la compra de uno de esos kits para pequeños home studios.
Después de bucear en muchos foros, parece que nadie aboga por esta solución. De entre los que la "soportan", casi todos coinciden en que una solución a base de espuma de alta densidad NO soluciona nada y, además, tiene problemas de durabilidad (al parecer, la luz solar y otros agentes atacan a la espuma, que acaba deshaciéndose, con el consiguiente impacto negativo en el look de tu estudio.
Como mal menor, se aceptan las soluciones no basadas en espuma de alta densidad.
Después de ver las distintas ofertas de este tipo, me pareció como la mejor opción Primacoustic London 12A Studio Kit. En primer lugar, los paneles eran de fibra de vidrio (en vez de espuma) y, en segundo lugar, parecía venir con un sistema de anclaje de los paneles totalmente reversible. Puesto que esta no es mi casa definitiva, me interesaba una solución que se pudiera instalar, desistalar y trasladar a otro entorno.
Rompiendo otra vez el crédito de la tarjetita, he comprado el kit y, aquí dejo mi experiencia.
Presentación
Todo el kit viene empaquetado en una caja de considerables dimensiones, marcadas por los dos paneles de "control de bajos". Viene bien empaquetado e incluye 100 tacos y 100 tornillos para sujetar los anclajes de los paneles e incluye también una broca (cosa curiosa). Finalmente, todos los anclajes de los paneles vienen también incluídos en el pack.
Un bonito tríptico de propaganda (en inglés) sobre sus maravillos productos y, ni un puñetero manual que ayude a adivinar "cómo me la maravillaría yo". Por suerte, en su web, existe una guía de instalación (en inglés, también) perfectamente clara y fácil de seguir, además de algún video demostrativo (también en inglés), con lo que la tarea de planificar la instalación se hace más evidente.
Los paneles
Lo primero que hice fué curiosear los paneles... ¿de qué están hechos?, ¿cómo están construidos?, ¿qué tienen de especial?.
Primera decepción. Los paneles son placas de lana de fibra de vidrio compactadas, que han sido recubiertas por algún tipo de barniz (resina epoxi, supongo), para evitar que la lana se desmelene y, cubriéndolo todo, una tela (según la propaganda, acústicamente neutra), pegada a su parte posterior.
Una cosa curiosa, el producto dice que los paneles están fabricados en China, mientras que el ensamblado se ha hecho en Canadá. ¿Qué hacen los Canadienses que no puedan hacer bien los Chinos, en algo tan simple?. Sospecho que esta es la escusa barata para elevar excesivamente el precio de un conjunto de paneles de lana de fibra de vidrio muy por encima de su valor de coste.
Vamos, que he visto que el metro cuadrado de fibra de vidrio en el Brico Depot va a unos 2 Euros.
Las 8 "columnas de control" son, aproximadamente, unos 3 metros cuadrados.
Las 2 "columnas anchas" son, aproximadamente, unos 1,5 metros cuadrados.
Las 12 "baldosas" son, aproximadamente, unos 1,1 metros cuadrados.
¡¡¡En total, unos 5,6 metros cuadrados que, a 2 Euros, son 11,2 Euros!!!
Vale, están los anclajes en acero, troquelados.
En total hay 28 para los paneles "normales" y 8 especiales para los paneles esquinados.
Primacoustic vende 24 broadway impalers al precio de 46 Euros. Venga, vamos a comprar 2 packs de 24 para tener los 28 necesarios: son 92 Euros.
Los 8 impalers para los esquineros se venden por 69 euros.
Sumando todo, vamos por 172,2 Euros.
Pongamos una tela adecuada, a unos 5 Euros el metro y, que necesitemos 3 veces los metros lineales de los paneles, es decir unos 18 metros, por 5 Euros... 90 Euros.
Vale, ya llevamos 262,2 Euros.
En definitiva, que sumando los tacos, tornillos, el barniz epoxi, la cola para pegar la tela al panel, etc, que por unos 300 Euros, si eres un manitas, te los haces tú mismo y, además, le colocas la tela que te da la gana que, al fin y al cabo, van a decorar o estropear la imagen de tu estudio.
Si lo hubieran fabricado totalmente en China, puesto que el precio de la mano de obra es despreciable y, envían toneladas de material (con lo que los costes de envío bajan considerablemente), a lo mejor teníamos un producto terminado por 400 Euros.
Hasta los 722 que cuesta... pues eso... ¡que me lo expliquen!.
Si bien, el aspecto de los paneles es resultón, su olor es sumamente desagradable. Digo yo que, por el precio, podrían haber incluído alguna esencia de esos perfumes que tanto gustan a los asiáticos.
La Instalación
Bueno, he de reconocer que, aunque lleva su tiempo, es bastante fácil pero... ¿hace falta complicarse tanto la vida?.
He sopesado en la mano los paneles e, incluso los más grandes, son muy livianos, fáciles de manejar con una sola mano.
El sistema de anclaje consiste en colocar 1 "impaler" para las piezas cuadradas pequeñas, 2 "impalers" para las columnas de "control" y 4 impalers especiales para las piezas esquineras.
Los impalers normales se montan con 2 tornillos y, los esquineros requieren 4 (aunque yo los he instalado con dos tornillos en diagonal, que ya está bien la broma, hombre).
Los tornillos y tacos son del 6 que, sinceramente, están sobredimensionados para el peso de los paneles.
Si te pones a sumar, 8 columnas de control requieren (2 x 2 x 8 = 32 tornillos), 2 columnas esquineras (2 x 4 x 4 = 16 tornillos) y 12 paneles cuadrados (12 x 2 = 24 tornillos). En total, 72 tornillos. ¡¡¡72 agujeritos en la pared!!!.
En mi humilde opinión, TODOS los paneles, excepto los esquineros, podrían colocarse sin temor alguno a que cayeran, utilizando una cantidad adecuada de cinta velcro, lo que reduciría el tiempo de instalación a algo realmente irrisorio. Los únicos paneles que, posiblemente, necesiten los anclajes especiales son los esquineros, el resto, con velcro industrial van sobrados.
Pero, si quieres seguir la instalación recomendada, pues eso, paciencia.
Yo he creado 3 líneas rectas utilizando 6 chinchetas y un hilo, que me daban: el nivel superior de ajuste de los paneles, la posición del impaler superior y la posición del impaler inferior.
¿Y, una vez montado, qué tal queda?.
He de reconocer que le da un aspecto de estudio "profesional" a la habitación. Los paneles están bien acabados y, la tela elegida tiene un color neutro que encaja muy bien en el entorno, no desentonando nada.
Eso sí, me he quedado sin pósters.
De la teoría a la práctica
¿Estudio LEDE?
Dos son las ideas básicas que "sustentan" la bondad de este kit: el equilibrio estéreo y la creación de un espacio LEDE.
¿Qué narices es un espacio LEDE?.
LEDE significa Live End / Dead End (o sea, Parte Viva / Parte Muerta).
El concepto se basa en dividir la habitación en dos zonas de igual tamaño, una zona viva (con reflexiones y su canesú) y una zona muerta (donde no se acepta más rebote que los que pilla el ingeniero de sonido).
La mayoría del kit debería ser instalado en la parte muerta (alrededor del punto de escucha), para "matar" las reflexiones cercanas, que son muy malas, malísimas, vaya.
En la parte viva, básicamente se instalarían los paneles cuadrados para ayudar a la difusión del sonido.
Todo esto es muy bonito pero, a ver dónde tiene cada uno su estudio casero y, qué formas, puertas, ventanas, librerías, armarios, radiadores y demás juguetitos malignos tiene la puñetera habitación.
O sea, que en mi caso, he hecho lo que me ha permitido el espacio y, aunque entiendo la teoría que hay detrás, he preferido "meter toda la carne" en los laterales y parte posterior del centro de escucha porque, delante, ni la ventana ni el radiador ni las dos puñeteras puertas me dejan espacio para virguerías.
Así que no sé si ha quedado muy LEDE la cosa pero, mi mujer dice que ha quedado la LECHE.
Muy bonito, pero... ¿funciona o qué?
Después de la paliza del montaje, se hizo demasiado tarde como para poder probar mi "nuevo" estudio como era menester. Eso y, la mosca detrás de la oreja, con auténtico terror a probar y descubrir que me habían soplado un dinero que voy a tardar meses en devolver por un montón de basura de obra reciclada.
Aún tardé un día más en hacer la prueba. Lleno de terror, enciendo la tarjeta, los monitores y cargo la pieza en la que estaba trabajando justo antes de meterme en todo este fregado.
Hummm... ha desaparecido gran parte del "boom-boom" molesto y, es más fácil trabajar con las reverberaciones ahora. Mezclo con los monitores y hago un "bounce" de la mezcla, convertida a MP3.
¡Vaya!, por primera vez se parece bastante el sonido del MP3 al sonido que he conseguido a través de los monitores. La mezcla sigue presentando problemas pero, por primerísima vez, se ha trasladado sin que los medios se hinchen como globos y sin que los bajos me dejen la cabeza como un bombo.
¿Efecto placebo?.
Mi analítico cerebro coge las riendas de mi corazón desbocado y, el diablillo de la izquierda me comenta: "oye, que lo mismo QUIERES escuchar una mejora porque te ha costado un huevo y parte del otro. Coge el micrófono del ARC y comprueba si se han corregido los problemas de ecualización".
Me espero un día más para hacer la prueba con el ARC, no vaya a ser que me den arcadas.
Monto el micro, lanzo la aplicación y me dedico a tomar 24 muestras en el punto de escucha y alrededores (lo que incluye el sofá donde holgazanea la perra, cuando mezclo con cascos, claro).
Aquí los dos gráficos (¡Ay, que me da la risa tonta!):
Primero, tal y como estaba antes de intentar curar las pupitas con el kit de Primacoustic:
Y, este el gráfico después del "tratamiento":
Comparando ambos gráficos, no sé si ponerme el sombrero con las orejas de burro o hacerme el hara-kiri.
En la parte derecha se nota un aumento del rango de frecuencias medio-bajas, respecto a la situación anterior y, ésto, señores, se debe a que HE CENTRADO la mesa, buscando el balance estéreo y, por eso, ahora tengo problemas muy similares (muy balanceado, si señor) en ambos lados.
No solo eso sino que los picos ya existentes antes del tratamiento, en la región entre los 100 y 200 Hz parece haberse incrementado. Las líneas naranjas corresponden al desvío de la curva objetivo (respuesta plana, en verde), según las mediciones de ARC. Las líneas blancas corresponden a la curva que consigue ARC tras las correcciones de ecualización.
Yo diría que las anomalías que ya existían siguen estando e, incluso, se han acentuado.
Eso sí, parece haber mejorado bastante la banda de "aire", que ha recuperado una bocanada de unos 6 dB.
Parece haber elevado la zona de medios-agudos o agudos, donde están los armónicos de segundo orden y la presencia de los instrumentos, por encima de la curva plana, algo que estaba bastante bien ANTES.
La respuesta en bajos parece haber perdido también.
Conclusiones
Tengo sentimientos cruzados y estoy mas "confundido" que Dinio. Por un lado, es cierto que SIENTO una clara diferencia hacia mejor. En la habitación retumbaban los bajos de una forma realmente desagradable y, ésto se ha solucionado, diría que en un 80%. La mejora es claramente perceptible, diga lo que diga el gráfico de ARC. Si dicha mejora se debe a que la banda de aire está mejor representada o no, no lo sé.
En lo que si no me cabe duda es en su eficacia contra el efecto peine y contra las excesivas reverberaciones. Aquí si he notado una clara diferencia.
¿Arregla los problemas modales?.
NO, NO y RE-NO.
Casi todas las habitaciones pequeñas sufren de modos de resonancia que acentúan las frecuencias entre 120 y 200 Hz (Hz más, Hz menos) y, está claro que los paneles estándares de absorción no son capaces de resolver este insidioso problema. Estos modos producen un sonido confuso, con bajos poco definidos, enmarañados y cansinos para la escucha.
Según todos los expertos, las trampas de bajo auténticas son la única cura.
Las trampas de bajo siguen diseños matemáticos y, conceptualmente son más complicadas. Trabajan con diafragmas, por ejemplo. No veo tan fácil hacerselas uno mismo y que den resultado.
Claro que, el precio de cada trampa de bajo es realmente escandaloso, por encima de los 400 euros y, como mínimo, son necesarias 2 trampas de bajo, situadas cerca de las esquinas.
¿Me recomiendas el kit?
Sinceramente, NO. Ni éste, ni ningún otro. Se pagan gusto y ganas. El kit ayuda con las reverberaciones y, al parecer, mejora la banda de aire pero, no es capaz de manejar los modos de la habitación, que son el otro gran problema para mezclar convenientemente.
Puesto que está claro que con material de cierta densidad se puede conseguir reducir las reflexiones cercanas, existen muchas posibilidades de conseguir dicho efecto a un coste mucho menor, haciéndotelo tu mismo. Paneles de fibra de vidrio, cortinas espesas, cualquier cosa con masa y superficie irregular que aumente la superficie de la pared en las 3D puede ayudar a controlar las reflexiones cercanas.
Sin embargo, para el problema de los modos de la habitación, parece que la única cura son las trampas de bajo y, éstas no son tan fáciles de construir. Bob Katz (y muchos otros) recomiendan las Real Trap de Mondo.
En mi honesta opinión, gástate el dinero en trampas de bajo buenas y, haz cuatro chapuzas para reducir la reverberación.
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